sábado, 8 de septiembre de 2012

Lo contrario del Bienestar



En España, poseemos una cantera inagotable de gente de derecha, y se me hace difícil comprender como entre esa gente existe un más que numeroso grupo de personas afectadas, afectadísimas por las medidas gubernamentales, por sus decretos y por sus recortes.

Quizás me he expresado mal… no me llama la atención que entre el grupo de perjudicados haya gente de derechas, que cada cual es muy libre de tener y mantener las tendencias políticas que crea convenientes, no eso no me llama la atención.

Si me la llama que esa gente, que se confiesa sin pudor “de derechas” (que quiero entender moderada, que los extremos siempre son malos), le de apoyo a un gobierno tan perjudicial, tan… no lo iba a decir, pero si, lo voy a decir, tan fascista, que lleva el liberalismo al extremo de dañar por igual a todo el que tiene enfrente, o sea, debajo, sus gobernados, los ciudadanos que le dimos la confianza en las urnas…

Solo se salvan los que tienen algo que perder, los protegidos, que los demás, ya lo hemos perdido todo, las libertades, los derechos, las ayudas, la sanidad y la educación, una sociedad igualitaria y hasta el derecho a un salario digno y, dentro de poco, a una jubilación serena y reposada; lo hemos perdido todo, menos la indignación que produce cada una de las nuevas medidas que van tomando viernes tras viernes.

Han roto el Estado del bienestar y lo han convertido en el del Malestar, en el que necesariamente nos levantamos pensando en la nueva barbaridad del día, que todos los días la hay.

Soraya, sonriente, como siempre
Hoy, nuestra amiga Soraya, la del PP, Soraya de Santamaría, se ha descolgado con una comparecencia amigable, de sonrisa amplia, ligeramente torcida y altanera, de las que acostumbra a mostrar los viernes tras el, siempre nefasto, Consejo de Ministros, para contarnos lo de la obligación de los parados de asumir que el gobierno, las entidades , o incluso las ONGs pueden llamarlos para realizar tareas “sociales”, como limpiar montes y eso, tareas, que como todos sabemos son creadas especialmente para gente con problemas, que no están satisfechos con estar parados y quieren trabajar en cualquier cosa, en lo que les propongan, arquitectos e ingenieros que han tenido la mala suerte de que cierren sus empresas, investigadores de los que sus universidades y laboratorios han cesado, o físicos de altas energías, que están locos todos por pasar unos días de campo, respirando el saludable aire de nuestros montes, quemados, llenos de cenizas y basuras, de despojos de las enormes tragedias que significan los incendios.

Cenizas. Consecuencias del incendio de Málaga..
 De paso, y pensando en la posible reforma de la ley de suelo quemado, que en algunos sitios ya es una realidad, léase por ejemplo la Comunidad Valenciana, se van dejando expeditos los terrenos para que sus amigos, los voraces constructores no tengan mucho que limpiar cuando les recalifiquen los terrenos…

Esto es muy bueno para el estrés de estar parados…

Claro, después ya nos ha dicho que cotizarán por ellos que se les suplementarán sus ingresos…

Es decir, acaba de habilitar, en base a la Ley General de la Seguridad Social de 1994 y vía un Real Decreto, que es como gobiernan ya por costumbre, que desarrolla dicha ley y la concreta en términos y procedimientos, la posibilidad de que los ayuntamientos, diputaciones, el mismísimo gobierno y las ONGs, que se nutren en muchos casos de dinero estatal, puedan reclamar, en condiciones privilegiadas, mano de obra “esclava” (no se pueden negar al trabajo ofrecido, ya que perderían las prestaciones o ayudas que estén recibiendo), con suplementos salariales tercermundistas, para realizar “faenas” que con mucho, probablemente no tienen nada que ver con sus profesiones nativas ni con su formación.

Claro, que ya puestos, podrían llamarlos, siempre vía Real Decreto, para cuidar jardines, vigilar los comedores escolares, o por que no como “gorrillas” en Sevilla, que ya sabemos que allí se demandan mucho, o para limpiar las escaleras de esas comunidades de ricos donde viven los políticos (muchos, que no quiero generalizar). Cualquier labor, que bien desarrollada, con un trabajador “fiel por cojones” evitara algunos salarios que hoy se pagan en nuestros ayuntamientos y calles...

Es lista la muchacha, mata dos pájaros de un tiro. Por una parte, al estar cotizando, los quita de la escandalosa cifra de parados, por otra, favorece a las empresas con las que se tienen conciertos firmados para la realización de esas labores, proveyéndolas de mano de obra barata, fiel, y acojonada… Muy lista.

Probablemente, si se recurre esta medida ante el constitucional, se le de amparo, que ya sabemos que ese tribunal es muy de… administrar justicia y velar por el cumplimiento de esa constitución que en teoría, pero solo en teoría, protege nuestros derechos más básicos...

Hablando de tribunales, no quiero dejar de mencionar la campaña mediática que se ha disparado desde hace ya algún tiempo contra el juez Gómez Bermúdez.

Javier Gómez Bermúdez, tuvo la “mala suerte” de ser el juzgador de los terribles atentados del 11-M, que acabo con la certeza de que sus actores fueron unos despiadados y extremistas criminales, eso no lo pongo en duda, que ejercieron venganza por la participación de nuestro país en aquella guerra injusta de las armas de destrucción masiva.

Guerra, que aun no ha acabado, que aun hoy sigue costando vidas a diario, y, sin las armas aquellas, que amenazaban al mundo occidental, probablemente ya haya costado más vidas que otras muchas guerras… bombas y coches bombas, atentados y mas atentados, limpiezas étnicas, y el renacer de un Islam llevado al peor de los extremos es el resultado de aquella “necesaria” intervención…

Todavía, esporádicamente se ven titulares en la prensa (ya sabemos en cual), en defensa de aquella teoría, que recuerdo puso en marcha el mismo gobierno, del mismo partido que hoy ostenta el poder, de que aquellos atentados eran obra de ETA.

Les da igual que la investigaciones hayan llevado a una conclusión distinta, y siguen culpando, como no, a Zapatero y sus adláteres de aquella “conspiración” para hacernos creer lo distinto.

Javier Gómez Bermúdez
Ahora, Gómez Bermúdez, esta pisando una mancha de aceite en su carrera. Ha pretendido investigar e inculpar al propio Ministro del Interior de un delito de revelación de secretos, ha condenado a las costas judiciales a la familia de Publio Cordón, y ha llegado a declarar que no ve ningún indicio de la participación de los peligrosos GRAPOS detenidos tantos años después en la muerte del empresario.

Esto, no gusta en la caverna, es una actitud rebelde e inconsentible.

Lo han marcado, y esa gente que se dicen sindicato llamado Manos Limpias ya lo está atacando.

Estos pasos, y ojala me equivoque, terminaran con la carrera de este juez, como ya acabaron con la de su compañero Baltasar Garzón.

Los patinazos, sobre todo si te hacen derivar hacia la izquierda, en este país, dónde la separación de poderes es más que dudosa, se pagan…

¡Qué Estado tenemos…! Es El Estado del Malestar, diario y permanente…

Jose Ramiro, bloguero

viernes, 7 de septiembre de 2012

Como los Hermanos Malasombra, malos, malos, pero malos de verdad…



Que perversidad
   
El ser humano, siempre hablando de forma genérica y salvando a la buena gente, que la hay, es un ser perverso, y siempre encuentra la forma de hacer daño, pero con saña, y cuando ya parece que no es posible…, pues si lo es, un poquito más…

Después de la “buena noticia” del próximo rescate, que no tengo duda que llegara en los próximos días, y que nos irán contando como el “gran éxito” de Rajoy, que habrá “doblegado” a la temida Europa y a la diablesa Merkel, y nos van a dar… Bueno, ya sabemos lo que nos van a dar…, me encuentro con una mala, y es que todo no puede ser bueno, y las medidas de este gobierno, bueno, como nos las cuentan, siempre tienen un trasfondo perverso. Aun recuerdo como nos dieron la “buena” noticia de la subida de cincuenta euros a los parados que más lo necesitaran, ocultando la parte negativa, jodida, la que no nos querían contar, que era que esos cincuenta euros saldrían de las ayudas perdidas, retiradas a otros muchos desempleados…

Perverso…

Como perversa es la legislación que va a permitir al FROB terminar de estafar a los compradores de preferentes. Si ya lo percibíamos como una estafa, ahora se va a convertir en el timo de la estampita, ese con el que se nos queda cara de autentico “atontao” cuando lo sufrimos.

Banqueros, solidarizándose con el pueblo...
Ahora resulta, que si un día, el director de esa pequeña oficina cercana a tu casa que pertenece a un gigantesco banco, henchido de ladrillos, donde tienes tu cuenta, te ha contado que es donde mejor puedes meter tus ahorrillos, y vas y las compras, pues te conviertes en un autentico “pringao”.

Si eres comprador de preferentes, ya lo hiciste…

Primero, permitieron la venta masiva a particulares, que si algo no son es expertos financieros, de un producto de alto, altísimo riesgo, y con mucha, muchísima letra pequeña, ilegible; luego, van a impedir, de hecho ya lo han impedido, que puedas reclamar por la estafa evidente que supuso aquella venta. Esto no es como El Corte Ingles, donde si te sientes defraudado por la compra, va “Don Isidoro” y te devuelve tu pasta, aquí funciona mejor lo de Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da, no se quita… (El que la Alcaldesa de Valencia también se llame Rita es pura coincidencia, y no esta en mi ánimo hablar de ella ahora… Otro día…)

En virtud del articulo 72 del Real Decreto-Ley (RD-L) 24/2012, de reestructuración y resolución de entidades de crédito, el FROB, o el Banco de España podrán pedir la nulidad de cualquier proceso incoado contra la entidad estafadora. ¡Ole, ole y ole por el gobierno!

Basta con que en el procedimiento, al cual, el juez esta obligado a llamarlos, aleguen causas económicas para imposibilitar la ejecución de cualquier sentencia desfavorable a las entidades bancarias…

Curiosamente, cuando un ahorrador, incluso de los que han comprado preferentes, se ve en la imposibilidad de pagar su hipoteca, no vale que le cuente a un juez que esta parado, que sus ingresos ya no son lo que eran, que hay “causas económicas” que le impiden hacer frente al usurero pago hipotecario, porque diga lo que diga, y salvo honrosas excepciones, que alguna se ha dado, el juez librará una orden de desahucio, y el banco, protegido por el gobierno, desahuciará, expulsara de su vivienda al “mal pagador” y además le reclamara una enorme deuda… que si no podía pagar la hipoteca, a ver como va a pagar, a seguir pagando lo que le han quitado…

Perverso…

¡Cuanta razón...!

 A mi, es que me da la risa nerviosa cuando leo estas cosas… O sea, alegar causas económicas para negar el pago de lo estafado a un cliente…, o sea, perdonar al ladrón y condenar a la víctima… 


... Salvar a un banco que debería estar incurso en un procedimiento concursal, lo que como mínimo garantizaría la recuperación de una parte de lo invertido en esas cosas llamadas preferentes (que deben llamarse así porque son las que preferentemente pierden su valor), a cambio de condenar a la perdida de sus ahorros al cliente, que confiando en su “amigo” el bancario” ha puesto sus ahorros en el lugar, sin ninguna duda, inadecuado, como al borde de un precipicio sin fondo.

Perverso…

A lo más que puede aspirar el estafado es a que un juez bondadoso, y que se atreva a contravenir al gobierno, cosa cada día mas rarita, termine haciendo una valoración del valor que tendrían esas preferentes en caso de quiebra del banco, quiebra evitada con las inyecciones del dinero de todos (nada), para condenar a la entidad al pago del diferencial que suponga con la valoración actualizada que se haya realizado (menos que nada)

De hecho, el RD impide casi cualquier acción judicial contra los bancos, les genera una especie de “inmunidad” ante sus acreedores y estafados, y para más, solo se podrán recurrir las sentencias ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo, es decir, plazos inacabables y costas inasumibles.

Verdadera inmunidad de los protegidos del gobierno. Ante una solicitud de concurso, que puede solicitar cualquier acreedor, basta con que el FROB o el BDE digan que existe la intención de abrir un procedimiento de restructuración, para que el juez mercantilista este obligado a inadmitir la demanda concursal...

Perverso… ¡Cuantos favores les deberán…!

Jose Ramiro, bloguero

jueves, 6 de septiembre de 2012

Una ¿buena? Noticia



Las buenas noticias siempre se acogen con una felicidad, a veces desmedida.
   
Una buena noticia llega por fin a las portadas de los periódicos. El Banco Central Europeo, siempre que España pida de una vez por todas el tan hablado y repudiado rescate, empezará a comprar duda española “sin limites”.

Esta noticia ha producido una mejora de nuestra posición en “los mercados”, e inmediatamente la prima de riesgo, empujada (afortunadamente hacia abajo) por esa enorme felicidad ha iniciado su descenso desde las alturas en las que se encontraba y la bolsa ha iniciado una pequeña recuperación.

Estos, son felices con la noticia
 
Y es que los mercados no son tontos, y el hecho de ligar la petición de rescate al compromiso de compra de deuda soberana por parte del BCE huele a dinero fresco, ayuda a despejar dudas sobre nuestra capacidad para pagar lo que debemos y eso…

Habrá que ver el resultado a medio plazo de todo esto.

Lo cierto, es que nuestra capacidad de pago, con las cifras de paro que arrastramos y las dificultades para vender lo poco que producimos (no olvidemos que la crisis no es española, sino mundial, y la falta de efectivo no llega a todos por igual) sigue estando comprometida. Ahora, no tendremos problema de efectivo, de caja, ya que vamos a poder financiarnos, espero que a un precio razonable, pero lo cierto es que esa liquidez aportada, en algún momento habrá que devolverla, y con sus intereses. 

Siempre se ha dicho que pedir prestado para pagar deudas no soluciona el problema, sino que lo empeora, y sin embargo es lo que estamos haciendo constantemente, vendemos “deuda” para pagar más “deuda”, en un circulo infinito, donde la “deuda" es cada vez mayor, y va hinchando una burbuja, esta vez no inmobiliaria, sino financiera, que, tarde más, tarde menos, reventara en nuestras caras.

El agravante de esto, es que hemos socializado la deuda de los bancos, sus pérdidas  y ahora nos toca pagarlas como nación, es que nos vamos a comer entre todos las deudas de unos pocos, y, me lo cuenten como me lo cuenten, cuando menos esto es injusto.

Ángela Merkel,  que de ángel solo tiene lo que le pueda tocar del ángel caído, del ángel negro del que parece pariente cercano, dice que confía en Rajoy y en sus medidas. 

Miente. En lo que confía es en la inyección de dinero que nos van a hacer, que en definitiva es seguridad para sus bancos que nos tienen prestado mucho. Miente por que en realidad, lo que ha hecho bien Rajoy es “desplumar” las arcas del estado, inyectando nuestro (y digo nuestro) dinero en bancos medio arruinados  por los fallidos y la burbuja inmobiliaria.

O miente, o padece de la misma deficiencia que nuestro presidente, una deformación cerebral en la que solo funciona la parte mas de derechas (que no la parte derecha), en la que las necesidades del pueblo están en segundo plano y donde lo importante es “salvar” la moneda única, que hasta ahora, y a poco que analicemos nuestra trayectoria, pocos beneficios nos ha traído.

Es cierto, que con ayuda de esa moneda hemos realizado grandes infraestructuras, hasta el punto de ser verdaderos campeones: Mas autovías que nadie, mas alta velocidad que nadie, mas aeropuertos que nadie, aunque en algunos ni vuelan ni volarán aviones en mucho tiempo (este derroche tenemos que pagarlo, y con creces), y un encarecimiento de la vida que supuso, solo con nuestra adhesión una subida real del 66% en los precios de los productos habituales. Lo que costaba 100 Pts. pasó a costarnos 1 eurito, es decir 166.386 Pts. (se ve que los mercados y los mercaderes entendieron que por similitud de formato entre las dos monedas no nos daríamos cuenta). Curiosamente, otras cosas, como los salarios, no sufrieron el mismo incremento…

Claro, pero esta feo salirse del euro, y esta feo ser un país donde los bancos quiebran y a los banqueros se los mete en la cárcel. Esto da muy mala imagen...

Y perseguir a sinvergüenzas, encarcelar a los corruptos, desamparar a mafiosos o negar la creación de un estado dentro de nuestro estado, donde las leyes no existan, donde la prostitución y el juego sea legal, donde se pueda fumar sin restricciones y donde las exenciones impositivas sean enormes, esta feo  y puede hacer que los “inversionistas” se vayan de nuestro país, que huyan y se lleven su dinerito… 

Siempre será preferible aguantar nuestros abucheos, que los provenientes del resto de los líderes europeos, de los jefes… Siempre será preferible el “éxito” de sus medidas aunque sea a costa del sufrimiento del pueblo…

El negocio de los prestamistas hay que protegerlo…
 
Estos, no son tan felices...
Si, Pediremos el rescate, el total, el necesario para amortiguar el golpe de la crisis,… pero el golpe financiero, el de las necesidades monetarias, el destinado a salvar bancos, no el que está suponiendo para los derechos de los españoles, no el que está afectando al estado del bienestar, aunque muchos no han estado bien nunca (los que han estado bien siempre, no se verán afectados, seguirán estándolo...), no el que significan los recortes de derechos sociales, no el de la perdida de una sanidad solidaria, ni el de nuestra, a partir de ahora, “mala” educación, ni tan siquiera el que se le esta dando a la situación desesperada de los parados, a los jubilados y pensionistas, a los funcionarios (fuente tan socorrida siempre a la hora de empezar a quitar dinero) a las pequeñas empresas y a los autónomos, el golpe que se le está dando al pueblo español.

Para la gente de a pie, para la gente en general, esto solo va a suponer más penurias. El rescate no llegara sin condiciones, aunque su petición sea condición para que nos presten dinero. El rescate llegará lleno de ellas, escondidas en su “letra pequeña”, tan escondidas que nos iremos enterando viernes a viernes, conforme se vayan decretando nuevas medidas, nuevos recortes.

Tenemos un ejemplo en los que ya han sido “rescatados”, Grecia, Portugal… y podemos contemplar en ellos nuestro futuro.

Mas recortes seguirán llegando cada viernes, cada cual más doloroso. Pronto le tocará a las intocables pensiones, a la jornada laboral (en Grecia pretenden volver a jornadas de seis días por uno de descanso), a las vacaciones sin sueldo (de hecho, como si fueran un “despido temporal”) a la perdida de soberanía como país, y a los recortes en el numero de autonomías y de ayuntamientos, a la perdida de la capacidad de tomar decisiones propias.

Suena bastante mal.

Para mí, que esto del rescate no va a ser lo mejor para los españoles… Quizás para España, para la España de los capitalistas lo sea, pero a costa de más sufrimiento, del empeoramiento de nuestra existencia

Definitivamente, no va a ser lo mejor…

Jose Ramiro, bloguero

martes, 4 de septiembre de 2012

Lobos...



Hasta donde mis cortas entendederas me dejan ver, el fantástico islote llamado presuntuosamente Tierra, cuando en el mejor de los casos, dadas sus reducidísimas dimensiones, podría llamarse “Peñasco”, situado a pocos, poquísimos metros de territorio marroquí, a todos los efectos es territorio español, y si así es, como parece, la legislación en vigor para es trocito abandonado de la patria es la misma que la que rige para cualquier parte del territorio nacional.
Ilegales en "Tierra"... española...




En las ultimas horas, una avalancha de algo menos de 80 subsaharianos, ha conseguido arribar a costas españolas, porque así debemos considerarlas, del magnifico “islote” sobre el que mantenemos nuestra soberanía.



 

Enorme distancia desde Tierra a... tierra marroquí...



El asalto, se produjo en el amparo de que España no mantiene dotación militar ni policial en este sitio, ya que no caben, y es terreno que solo separa de Marruecos unos metros de agua salada, que con la marea baja se salvan a nado en menos de un par de minutos, y una alambrada de espinos que pretende ser disuasoria.




Con la ley en la mano, una vez detectados extranjeros en territorio nacional, hay un procedimiento a seguir perfectamente tipificado, que en un país como el nuestro, con una ley tremendamente garantista, hasta el punto de que defraudadores, corruptos, ladrones, estafadores, y evasores de capital siguen en la calle tras años de proceso y mantienen el estatus de presunción de inocencia, debería ser de obligado cumplimiento.

Y vuelvo a mis cortas entendederas, que me han llevado a buscar cuales son esas garantías en esa fuente inagotable de conocimientos que es Internet. Al conocer la noticia de la llegada de esos “ilegales”, se me vino a la cabeza que esto no era una situación normal, y que por tanto, era fácil “saltarse” el protocolo establecido sin llamar mucho la atención.

Pues en esta pagina y en otras de esta misma Web, es posible ver cuales son esos procedimientos, cuales los derechos y como se ejecuta la expulsión de un extranjero que haya entrado ilegalmente en el país:


En resumen, y para ahorrar la visita a los más perezosos, comento:

Siendo como es territorio español, internacionalmente reconocido, dicho islote, los delitos cometidos en este territorio deben ser considerados como si hablásemos de una playa de Cádiz, o de Almería.

Este caso, el de los ilegales “encontrados” en nuestros trocito de tierra allende los mares, como primer paso, deben ser detenidos por la policía, como lo serian en Cádiz o Almería, ante el “delito flagrante” cometido de intentar huir del hambre y la miseria de sus respectivos países, y los descubriéramos en una de nuestras fantásticas playas, llenas de turistas otrora, recién desembarcados de esa nao de transporte tan utilizada por los inmigrantes llamada patera.

Una vez detenidos, es de obligación prestarles apoyo legal, vía abogado de oficio, si no se pueden permitir uno de pago, que parece que es el caso, que deberá comprobar varias cosas, entre otras, que se han cumplido las garantías legales en su detención, que existe causa legitima para su expulsión de España, que se le han leído sus derechos, solicitar si procede el procedimiento de habeas corpus y, en caso de denegación de entrada, comprobar que la resolución cumpla con los requisitos legales y formales exigidos…

Evidentemente, este protocolo no ha existido en la expulsión de estas personas, que nuestra Guardia Civil, (entiendo que cumpliendo órdenes de más arriba) ha puesto en manos de la policía de un país, como Marruecos, bastante menos garantista que el nuestro, con nocturnidad y alevosía. Como para que no nos enteremos…

No digo yo que no hubiese que expulsarlos, que bastante mal estamos los que estamos, como para aguantar cargas que nos vienen de fuera. Pero la ley es la ley y se debe cumplir en cualquier caso, ya que violentarla solo lleva a “justificar”, (dirán que de forma excepcional, claro) situaciones alegales que algún día pueden afectarnos como ciudadanos. Si se incumplen las garantías del sistema, que me puede hacer pensar que, en caso de estar implicado en algún caso judicial, se van a cumplir conmigo…

No es sorprendente que esto ocurra con este gobierno, que ha determinado por ejemplo la negación de la sanidad para todo aquel que no la pueda pagar, condenando a la insalubridad a miles de mujeres que, dadas su condición, muchas veces de “esclavas”, ejercen la prostitución en nuestras calles y parques, condenándolas a una situación en la que la transmisión de enfermedades de carácter sexual, se propicia en lugar de “se controla”. Pero claro, siendo extranjeras ellas, esa denegación viene para evitar lo que llaman “turismo sanitario”…

No es sorprendente en un gobierno que, decretazo tras decretazo, va rompiendo el sistema legal constituido, que elimina garantías, que veta el derecho de manifestación, que condena la “resistencia pasiva”, que retoca leyes a su antojo que, en definitiva, defiende lo indefendible, la pureza, la educación sexista, la separación de niños y niñas en los colegios, que quiere que olvidemos los muertos del pasado, que corrompe los medios para informar “solo” de sus buenas noticias, que invisibiliza los problemas educándonos en la idea de que no existen…

No es sorprendente en un gobierno que no es capaz de tomar ni una sola medida contra la verdadera crisis en la que anda sumido el pueblo, que es la epidemia de desempleo, galopante, creciente, imparable, y que ira a pero con sus “maravillosas” medidas…

En palabras de Rajoy, “yo se lo que hago, y lo hago por el bien de España”.

Probablemente este convencido de que lo hace bien, y de que sus medidas significan un bien para España. Lastima que solo lo piense él, sus ministros, y algunos de sus protegidos… y un buen montón de votantes incondicionales, cegados por las “medidas” de ajuste tan positivas, tan beneficiosas, tan adecuadas a la situación que estamos viviendo...

Pobres inmigrantes… Se equivocaron al elegir su tabla de salvación, se equivocaron de destino. En España, las garantías ya no existen… El paraíso, se les ha convertido en infierno…

Cada día más, el cordero se quita el disfraz y va dejando ver al verdadero lobo que lleva bajo la piel. El fascismo acecha…

Jose Ramiro, Bloguero

lunes, 3 de septiembre de 2012

Gente de paz



Soy una persona pacifica.
   
Tanto es así, que en mis recuerdos, hasta donde alcanza mi memoria, jamás he tenido un enfrentamiento violento con nadie. Siempre me he medido con palabras y sin puños, y no por cobardía, que ante situaciones violentas siempre he dado la cara, sino por que vivo en el convencimiento del poder del discurso. Las razones siempre han sido más fuertes que los puñetazos. Si bien es cierto, que a veces las situaciones ante las que te pone la vida dejan pocas salidas, aprendí desde bien joven a contar hasta diez, y serenar mis iras, a calmarme y a pensar en soluciones “no violentas”.

El hecho de no haberme visto envuelto en peleas ni broncas juveniles, (ni tan siquiera de niños) y mucho menos de adulto, que es cuando uno ya tiene claro sus objetivos vitales, y que siempre he pensado que la violencia nunca puede traer nada bueno, no se justifica en mi carácter, que lo tengo mas bien iracundo, soy persona de “mal carácter” según me definen los cercanos.

Últimamente, cuento hasta diez casi a diario, e incluso varias veces al día, y aun así, encuentro difícil la calma ante las situaciones tan injustas, tan dolorosas que nos están haciendo vivir.

Me asalta la ira en cada titular de noticias, en cada artículo, en cada declaración del gobierno, en sus medidas y en sus decretos, en sus sonrisas irónicas y sus risas veladas, en sus desmanes, en sus abusos y en sus recortes. Me asalta la ira cuando me rozo con la pobreza provocada, con el desempleo, con la desesperación de mis vecinos, con enfermos crónicos y pensionistas, con los jubilados de hoy y con los que se jubilarán mañana. Me asalta la ira la incomprensión del gobierno, su nepotismo y sus prebendas, su corrupción encubierta y su amiguismo, su interés en reflotar los bancos mientras el pueblo se hunde, sus subidas de impuestos injustos y su proteccionismo de los que más tienen, sus indultos fiscales y a los corruptos, su influencia en los jueces y el control que ejercen sobre los medios.

Me asalta la ira en cada momento de cada día.

Y también cuando leo esas noticias del exterior, tan frías, a las que les falta esa especie de “toque humano”, las que hablan del hambre en el mundo, de la falta de agua en algunas zonas, de los muertos de guerras dictatoriales, de los enfrentamientos entre hermanos, de las luchas del poder por el poder, de la radicalización de los países islámicos, de la desgracia de los refugiados, de la cantidad de locos que por no perder su estatus sacrifican a su pueblo, de la amenaza de guerras químicas y atómicas, del sinsentido de las Naciones Unidas, que entre medidas vetadas y resoluciones incumplidas valen para muy poco, de los pueblos a los que se les ha arrebatado su tierra y de los que viviendo en su tierra se sienten invadidos, del proteccionismo europeo y americano de los países con riquezas naturales y de la condena al olvido de los que nada tienen, de los atentados terroristas y de las matanzas de civiles, gente como yo, que nada tiene que ver en los conflictos creados por y para el beneficio de otros.

Me asalta la ira cada minuto que estoy despierto.

Con la edad, dicen que uno se va serenando. No es mi caso, y no recuerdo en mi corta historia haber vivido momentos de tanta crispación, de tanta ira almacenada, que poco a  poco, me corrompe el sentido, me induce al odio hacia quien comete fechorías contra su pueblo, contra su gente, contra sus iguales.

Me enfurece ver la altanería de nuestros políticos, despegados del pueblo que los votó, desconectados del mundo de la realidad y que se mueven como pez en el agua en el mundo de la palabrería, de las promesas que no se piensan cumplir, de la mentira. Me enfurece escuchar al presidente del gobierno decir que sus problemas (y lo dice en este orden) son salvar el euro y, después, sacar a España de la recesión. Me enfurece ver a la oposición callar ante los desmanes.

Estoy en un estado de enfurecimiento permanente.

Y supongo, que como yo, habrá millones de españoles, dolientes del mal gobierno que nos ha tocado, enfurecidos por las actitudes injustificadas de la clase gobernante, gente llenas de ira, descontentas con la vida que nos están haciendo vivir, defensores de unos derechos conseguidos con años de lucha y sacrificios, herederos de una situación que no nos tocaba heredar, gente que padece en su día a día los recortes, los impuestos, las penurias, los precarios puestos de trabajo, los ridículos salarios ofertados por unos empresarios amparados en una reforma laboral que iba a generar empleo pero que de momento solo crea paro y más paro, gente desesperada, desahuciada, en el limite de sus posibilidades, gente que, votaran o no a estos gobernantes, lo sufren por igual.

Vivimos días de manifestaciones populares, que parecen no afectar a la clase política. Ante el rechazo (más que generalizado) de sus medidas, se muestran convencidos de que lo que hacen es lo correcto, e incluso, en sus ultimas declaraciones (y una de las pocas que le conocemos desde que instauro su “gobierno”) Mariano Rajoy dice que estas medidas, las injustas, las dolosas, las antidemocráticas medidas que va tomando viernes a viernes, le ayudarán a ganar de nuevo las próximas elecciones. Solo si es posible volver a la Moncloa con los votos de los poderosos, de los ricos, de los empresarios, de los banqueros y de los corruptos lo conseguiría. Estas declaraciones son la máxima expresión de su desconexión con el mundo real. Y como el, sus ministros, legislando contra la sociedad, eliminando derechos básicos, perjudicando al pueblo…

Como asumo que no son deficientes mentales, como asumo que saben lo que hacen y lo que dicen, asumo que se creen protegidos, que no esperan ningún tipo de revuelta social, que andan en la tranquilidad del trabajo “bien realizado”.

La estupidez humana, no conoce límites…

¿Es para estar furioso… o no?

Jose Ramiro, bloguero

domingo, 2 de septiembre de 2012

Libre albedrío



Las creencias, la fe, no tienen justificación física. Cada uno es como es. Cada uno cree en lo que cree. Es un estado mental
   
Esto, no nos hace mejores ni peores.

Entre mis conocidos, vecinos, familiares y amigos hay, como “en la viña del señor”, un poco de todo

Los hay de misa dominical, y los hay que no van a misa, los hay que creen firmemente en su dios y los hay profundamente ateos, los hay agnósticos, que profesan el Islam, el judaísmo y el cristianismo y otras religiones.

Dentro de estos, los hay moderados y los hay extremistas, los hay para quien la religión es solo un medio de contacto con la divinidad y los hay para quien solo es una costumbre, los hay que llevan a rajatabla la letra de sus textos sagrados y los hay que los usan como guía espiritual y poco más.

Y los hay de derechas y de izquierdas, liberales, fascistas, republicanos y monárquicos.

Los hay a quienes les gusta el futbol y los hay a quienes no les gusta, a quien les gustan las fiestas de toros y quien las repudia, quien prefiere una buena carrera de formula 1 y quien disfruta viendo un buen partido de tenis, e incluso los hay que no disfrutan con nada de lo anterior.

Cada cual es libre de defender, siempre desde actitudes y puntos de vista pacíficos y desde el respeto hacia los demás, sus creencias, sus hábitos y su forma de ver la vida. Cada cual es libre de pensar como piensa, y de actuar como actúa.  Eso nos hace personas. Es la máxima expresión de eso que llaman libre albedrío.

Y esto, el libre albedrío, es algo que cualquier gobierno, cualquier gobernante debería respetar casi como primera ley en su mandato. Sus leyes, sus decisiones, deberían estar limitadas por el respeto hacia las personas, deberían causar el menor daño posible, deberían favorecer las libertades y permitir que cada uno se exprese y sienta como quiera o como sus creencias les den a entender.

Comportamientos antisociales, la homofobia, la xenofobia y cualquier otra “fobia” que discrimine a un grupo de personas por cualquier razón son delitos contra la humanidad.

Como los son los actos de terrorismo, donde unos personajes, dicen que defendiendo no se sabe bien que ideales, imponiéndose por la fuerza y el miedo, siegan vidas, cometen crímenes, perjudican a sus iguales y los condenan a una sociedad sometida e injusta.

Este razonamiento vale igual para el terrorismo de ETA (afortunadamente ahora ya no cometen barbaries), los atentados islamistas o los de cualquier otro signo y para los actos de guerra injusta donde se pelea por las riquezas ocultas de los países.

Allí donde se pretenda imponer una creencia, una fe o una sociedad coercitiva, allí donde se recorten las libertades del pueblo con el miedo, con la violencia, allí donde impere la injusticia, se estará cometiendo un acto terrorista.

Y viéndolo así, me asalta una pregunta, digamos que delicada: ¿no es terrorismo la forma de gobernar de este gobierno?

Entiendo que si.

Sus medidas atacan al pueblo, lo someten, coartan libertades, llevan a la pobreza y a la discriminación, son xenófobas y clasistas, injustas. Imponen una política de recortes que solo afectan a una parte de la población, condenan al pueblo al miedo al futuro, al desempleo y al hambre.

Son todo un atentado contra el estado del bienestar, Es terrorismo económico, pero terrorismo a fin de cuentas.

Sus victimas son los condenados a la pobreza, los que no tienen nada que llevar a su casa, los que no pueden dar estudios a sus hijos, los parados, los jóvenes que no tienen futuro, los viejos a los que le han robado el pasado, los jubilados y los pensionistas, los enfermos y los que han cometido el delito de no ser españoles, los inmigrantes, los pobres…

Todos a los que de una u otra manera les afectan las desproporcionadas medidas adoptadas para salvar bancos y empresas, las subidas de impuestos y el encarecimiento de los bienes más esenciales, la responsabilidad sobre una deuda que no es pública y las leyes que coartan libertades.

Casi todos somos victimas de ese terrorismo.

Y los culpables, los terroristas de estado, campan a sus anchas, libres, orgullosos de las medidas que están tomando, en el convencimiento de que los están haciendo bien, que lo hacen por su pueblo, por su gente, como ETA lo hacia por la libertad del pueblo vasco…

Nunca defendí, por indefendible, ni justifique a ETA, como tampoco puedo defender o justificar a estos.

Aquellos cometieron delitos de sangre, y estos, a la larga, también, aunque de forma más sutil, velada… Sus muertos se producirán por hambre, por necesidades, por la inmundicia en la que están sumiendo nuestra sociedad, por defender una sociedad perdida, nuestra, robada…

No Irán nunca a la cárcel, nunca serán condenados, nunca Irán a juicio por sus delitos, nunca serán culpables de nada ni necesitaran el mandato de un juez para moverse en libertad.

Delincuentes, terroristas…

Económicos, si, pero terroristas…

Jose Ramiro, bloguero

sábado, 1 de septiembre de 2012

Los hijos preferidos



La propiedad privada es algo que reconocen nuestras leyes y las de casi cualquier país moderno.
   
Esto nos hace poder se los dueños de nuestros coches, de nuestras casas, y de las cosas que en el devenir de la vida vamos acumulando, bienes, que conseguidos con nuestro esfuerzo, bienes que valdrán para nuestro disfrute y para el de nuestros herederos, si los tenemos.

La contrapartida de ser propietario, es que uno responde con sus bienes ante cualquier deuda o pago que hubiese que hacer.

Cuando te compras una casa, no solo  comprometes la vivienda recién adquirida con el banco, sino que la ley hipotecaria prevé que respondes con el resto de tus bienes y de los bienes de tus posibles avalistas hasta condonar el crédito concedido. Igual cuando te compras un vehículo o cuando efectúas una compra a plazos.

Así, también eres responsable del daño que pudieses provocar a terceros, que sabiéndote propietario de bienes, podría exigir una compensación por el daño recibido al que responderías con tus pertenencias.

El estado, La Hacienda Publica y los organismos oficiales como la Seguridad Social, también funcionan así, y bien podrían embargarte tu coche o tu casa o cualquier otro bien, incluso dinerario, si te has convertido en deudor por alguna causa.

Esto vale para personas físicas y también para personas jurídicas, como las sociedades anónimas o limitadas y como no, para las pequeñas empresas que tantas veces está en manos de autónomos y emprendedores, sea cual sea la forma jurídica elegida.

Es una buena norma en manos del estado, que lo protege de posibles fraudes y que persigue al mal pagador e incluso al fracasado, que no pudiendo hacer afrontar los múltiples pagos de obligado cumplimiento, las obligaciones fiscales y las cargas derivadas de la marcha de un negocio, termina cerrando, quedándose en situación de insolvencia (aunque las anotaciones de embargo, si existen, no desaparecerán hasta dar satisfacción a esas deudas).

Lo injusto, es que este conjunto de leyes no se aplica por igual a todo el mundo.

Hay favorecidos, como las entidades deportivas, que mantienen deudas millonarias con la seguridad social y ni son embargados ni denunciados por ello, mas bien, se negocia y se renegocia esa deuda a fin de que puedan seguir prestando ese “servicio social” tan reconocido por los gobiernos de este país. El espectáculo es el espectáculo...

Hay, quien a pesar de haber defraudado una y otra vez al fisco, quien a pesar de haber engañado una y otra vez a los accionistas que confiaron en ellos, siguen en libertad, viviendo del fruto de sus robos y engaños. Hay quien tras haber estafado, prevaricado, y haberse enriquecido ilícitamente, siguen paseándose por las calles de nuestras ciudades y pueblos con la cabeza alta, con el gesto chulesco de quien se sabe protegido.

Y hay empresas, sociedades de capital, como los bancos, a los que estas leyes ni les afectan ni van con ellos. Empresas, que tienen detrás nombres y apellidos, gerentes y directivos, accionistas y consejeros, propietarios, responsables de… nada, responsables de ficción.

Cuando un banco, mal gestionado, que ha gastado en la financiación de obras absurdas o en hipotecas no garantizadas los ahorros de sus clientes y accionistas, que ha prestado dinero a sus propios gestores o familiares a interés cero, que ha condonado deudas provenientes de prestamos a partidos políticos y entidades publicas, que han especulado con el dinero de los ahorradores en juegos de bolsa de alto riesgo, que lo han perdido todo y ya no tienen con que responder, el Estado, padre de todos, demuestra que sus hijos preferidos son esos, los que engañan, los ladrones, los malos gestores, los timadores y los que han asumido riesgos “por encima de sus posibilidades” y condena a todos los ciudadanos a convertirse en garantes del pago de las deudas contraídas.

El argumento de base, es que la banca de un país tiene que estar sana, pues son la vara de medir que utilizan, junto con otros argumentos, las grandes agencias de calificación.

De ahí, la creación de un banco malo, que no es mas que un instrumento de socialización de perdidas, para dejar solo los activos buenos en manos de los todopoderosos bancos, para darles fuerza y buena imagen en los mercados.

No conozco aun el caso de una pequeña empresa, que bien por la crisis, o incluso por la mala gestión de sus dirigentes haya sido rescatada por el pueblo, a quien se le haya ayudado a pasar el bache asumiendo su rescate con el dinero de todos, no conozco a ningún ciudadano que no pudiendo pagar su hipoteca haya recibido ayuda estatal, no conozco a ningún desahuciado al que le hayan facilitado el acceso a una vivienda digna ni conozco leyes que te protejan de la pobreza y del hambre.

Salvar la banca…

Está bien, pero no a costa de enfermar la sociedad.

No somos responsables de esa deuda, no somos responsables de sus desmanes, de sus malas inversiones, de los favores a políticos y gente de mal vivir, a constructoras y promotoras, no somos responsables de sus fallidos créditos a proyectos faraónicos sin futuro, no somos responsables de la financiación de entidades poco productivas o deficitarias, no somos responsables de los altos salarios de sus gerentes y consejeros, ni lo somos de sus planes de pensiones o blindajes revestidos de corruptela.

No somos garantes de sus deudas, como no somos garantes de la hipoteca de nuestro vecino, a la que responde el y su familia si plasmaron la firma como avalistas, ni lo somos del comerciante que cerró su negocio por causa de la crisis debiendo algún dinero a sus proveedores.

¿Por qué entonces el estado nos compromete?

¿Por qué nos hace responsables?

Y sobre todo… ¿Por qué lo consentimos?

Lo estamos pagando ya, con recortes, con bajadas de sueldo, con desempleo e impuestos abusivos, con hambre y necesidades, con empresas cerradas y desesperación, con un IVA desmedido que nos ahondará en la crisis, con injusticias sociales y una creciente derechización de la política, con la discriminación y la xenofobia, con la negación de la sanidad para muchos y con mermas en nuestro sistema educativo…

En estos días, se hará efectivo el rescate europeo de nuestra banca, generando un crecimiento del endeudamiento de nuestro país enorme, de unos 100.000.000.000,00.-€ y todos, absolutamente todos seremos responsable de su devolución, nosotros y nuestros descendientes, que recibirán a nuestra desaparición una herencia maldita, unas obligaciones de pago que no les corresponderían por ley natural, pero que el estado, nuestro “padre”, les habrá endosado.

Y nos acusan de ser nosotros los que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades…

¿Por qué lo consentimos?...

Jose Ramiro, bloguero

viernes, 31 de agosto de 2012

De sangre Azul (Cianosis Congénita)



La cianosis es una enfermedad cardiovascular producida por el paso de sangre venosa al sistema arterial que como síntoma más espectacular se caracteriza por colorear de color azul, cianótico, las mucosas y tegumentos del cuerpo. Se suele asociar a esta enfermedad graves problemas nerviosos, producidos por la falta de oxigeno a nivel cerebral.

No es que los que la padecen tengan la “sangre azul”, que la siguen teniendo roja.

Nuestra familia real, tiene ese color de sangre por motivos de nacimiento, de clase, no por enfermedad.

En el comportamiento del monarca, golpeando “cariñosamente” a su chofer por un simple desacuerdo en el sitio de parada del vehículo, demuestra ser poseedor de esa sangre, que causa irascibilidad, incomprensión, y un pensamiento único: yo soy el rey, tú mi súbdito.

Esta, la enfermedad azul de las clases altas, la derechización de la clase política y de los ricos se ha convertido en pandemia dentro de España.

El rojo, color que identificamos con la izquierda, con el progreso y la justicia social, con la igualdad y con la libertad, ha huido de sus venas, y son pocos los que se están librando.

Se sienten distintos, se sienten de “sangre azul”

Últimamente vamos viendo cada día ejemplos de cómo se extiende la enfermedad, de cómo nuestros políticos, nuestros empresarios, nuestros jueces, nuestra clase dirigente va derechizándose, como se apartan de las posturas altruistas y se aferran a posiciones dictatoriales, como demuestran con sus actos ese sentirse distinto, poderosos…

Por cercano, es fácil recordar a Celia Villalobos insultando a su chófer o el “que se jodan” de Andrea Fabra como ejemplos destacados, pero hay muchos más actos y hechos que significan ese sentimiento generalizado de sentirse distintos, de sentirse amos y señores de un país que le pertenece a los ciudadanos, no a ellos

La ley del aborto y las reformas judiciales de Gallardón, las reformas educativas de Wert, las sanitarias de Ana Mato, la postura dictatorial de muchos de los dirigentes actuales, las injustas medidas impositivas, la entrega del país a terceros en esos rescates que nunca llegan, el perdón y el consentimiento de las corruptelas de sus amigotes, el sobreproteccionismo de sus allegados, el nepotismo con el que se comportan, son pequeños ejemplos de su diferencia con el resto de los mortales.

Dice Cifuentes, la del marido desaparecido para la justicia, que la propuesta de rodear el congreso será, en realidad, un golpe de estado…

¿Acaso no lo es su comportamiento?

¿Acaso el recorte de libertades y derechos no es un comportamiento golpista?

¿Acaso sus mentiras durante la campaña le da valor a su gobierno?

¿No es un golpe de estado someter al pueblo a unas condiciones de vida, que con otro tipo de medidas seria evitable?

¿No es un golpe de estado condenarnos a los que menos tenemos a pagar una deuda injusta, provocada por los que más tienen?

¿No lo es dejar sin sanidad a una buena parte de la población, bajar los salarios, promover una reforma laboral que empobrece a las familias, desahuciar parados y eliminar ayudas?, ¿no lo es la subida del IVA, que entra en vigor mañana, mientras se mantienen impuestos simbólicos para las grandes fortunas?

¿No lo es convertir ante la opinión pública cada acto de protesta en un acto de guerrilla?, ¿no lo es convertir las calles de nuestras ciudades en un estado policial?

¡Claro que los es!

Pero…, ellos tienen otra sangre en las venas, sangre azul, no les riega el corazón, el de los sentimientos y sufren de esa enfermedad degenerativa que los lleva a acercarse cada vez más a la extrema derecha, a despreciar los sentimientos del pueblo, a gobernar despóticamente y a no considerar el rechazo patente de la sociedad.

Se derramará sangre en la defensa de la usurpación de derechos a las que nos están sometiendo, y se aferrarán al poder, pelearán por no perderlo, se defenderán con uñas y dientes para no perder su estatus, su poder, sus privilegios, intentaran someter al pueblo, convencerlo de que es lo mejor, de que sus medidas son las necesarias, de que su sociedad es la adecuada…

Ojalá no, pero...
 
Se derramará sangre Roja… y Azul…

Jose Ramiro, bloguero

miércoles, 29 de agosto de 2012

De una edad media



Vivo en una zona residencial, ajardinada, con poco trafico rodado, y rodeado de buenos vecinos, de los comercios indispensables y de un centro deportivo ligeramente escandaloso que nos han puesto a pie de ventana. Nada del otro mundo… A pocos minutos del centro de la ciudad, nos permite una vida tranquila, alejados del bullicio y del tráfico de la gran urbe.

Vivimos en una vivienda conseguida con el esfuerzo del trabajo de mi familia. Una vivienda que aun no es nuestra, que una parte importante de ella sigue siendo del banco que en su día nos presto el dinero para poder comprarla. Como cualquier familia española moderna, vivimos hipotecados.

Somos de una edad media (no de la edad media) y tenemos una hija universitaria, que con la dificultad añadida de la juventud y las tasas, va sacando su carrera hacia delante, un coche normalito con algunos años y una pequeña scooter de 125 c.c. para los desplazamientos cortos

La crisis, nos ataca igual que a los demás, y sufrimos con trabajos precarios, precios abusivos e impuestos agresivos. Como todos, tenemos ciertas dificultades para llegar a final de mes.

Como todos… No.

Hay quien tiene muchas más dificultades que mi familia, hay quien hoy está pasando hambre, hay gente desahuciada por no poder pagar su hipoteca, hay quien no tiene vehículo, ni casa, ni puede mandar a sus hijos a la universidad, hay quien esta excluido de la sanidad y quien ha perdido la ultima ayuda de la administración, hay quien vive en la calle y se alimenta de las basuras, hay quien depende de la caridad y la ayuda de terceros para poder sobrevivir, hay gente desesperada que ha perdido el futuro y que se lamenta de su pasado.

Y hay quien vive en auténticos palacios, quien come de restaurantes de tres tenedores, quien tiene servicio en casa y coches de lujo,, quien cobra sueldos escandalosamente altos, quien tiene cuentas corrientes bien nutridas y sus hijos estudian en caros colegios privados, quien se pasea por urbanizaciones de lujo, con seguridad privada,  y acude frecuentemente a spas y hoteles  de cinco estrellas, quien no conoce las miserias de este mundo y se regodea en lujo y placeres. Gente que acumula riquezas, que tiran diariamente comida sobrante y consumen grandes vinos de autor, que no pagan impuestos, amparados en leyes injustas y que tienen cuenta en suiza, que esconden dinero en paraísos fiscales y que engañan a la hacienda pública.

No me quejo…

No somos del grupo de los ricos, grupo de élite de nuestra sociedad, protegidos por un sistema político que si de algo peca es de su clasismo y de su amiguismo, pero tampoco somos del grupo de los desarropados, de los que no tienen nada y todo lo necesitan.

Somos una familia media…

Casi de la edad media…

Siervos de unos gobernantes ciegos ante la miseria y el padecimiento humano, súbditos de un Rey que no reina pero que vive a costa de su pueblo. Inmersos en un sistema falsamente democrático donde se gobierna por decreto, donde se obvian las necesidades del pueblo y se defienden los privilegios de los poderosos.

Somos un pueblo castigado por las crisis de los bancos, sufridor de recortes del estado del bienestar, perdedores de derechos conseguidos con esfuerzo y dolor, pagadores de deudas ajenas, abandonados a nuestra suerte en una sociedad montada por y para los que tienen, de una sociedad sin memoria, que olvida a sus muertos y ensalza dictadores, corrupta, consentidora de tramas ilegales que roban nuestros recursos y  nos acusen de vivir por encima de nuestras posibilidades.

Es extraño este mundo…

El retorno a épocas pasadas se asume como normal y aun hay quién defiende algunas medidas gubernamentales. Nos quejamos de una inmigración que llegó a España atraída por los momento de falsa bonanza económica provocados por la enorme burbuja inmobiliaria y el dinero fácil que los mercados ponían en la calle, de una inmigración que ayudo a levantar nuestra economía, que nos enriqueció como país, social y culturalmente y que ahora nos sobra… cuando no hay, los invitados son los que menos reciben…

Defendemos una España para los españoles y nos mostramos insolidarios con los que lo fueron con nosotros, nos mostramos racistas y clasistas, olvidándonos de que en otros tiempos (y en el futuro probablemente también) fuimos nosotros los que emigrábamos, los que buscábamos la solidaridad de otros países, los que pedimos acogida y nos acogieron y nos dieron lo que aquí faltaba: Libertad y la posibilidad de desarrollarnos como personas.

Nos olvidamos del hambre y la sed, del esclavismo, de las guerras y de las futuras guerras, de las grandes tragedias, de las sociedades homófobas y racistas, de las culturas que menosprecian a la persona y no dan valor a la vida, de las dictaduras y de los países sumidos en la mas absoluta de las miserias, de las epidemias, de las enfermedades, de esa parte de la sociedad aun menos favorecida que la nuestra, y nos lamentamos, lloramos por nuestra situación, nos quejamos de nuestros dirigentes, hablamos…

Pero no actuamos.

Hay que levantarse, plantarle cara a las injusticias, luchar por un mundo más solidario, negarnos al pago de artificiales deudas y exigir más equidad en el gobierno, impedir la perdida de derechos y luchar para mejorarlos, conseguir una sociedad más igualitaria, erradicar el hambre, eliminar la sed, impedir el abuso sostenido y pedir justicia social, luchar contra la corrupción y los corruptos, encarcelarlos, hacerles pagar por el daño producido por sus actos…

Es posible…

Solo con el valor del rescate a los bancos españoles, seria suficiente para eliminar el hambre en el mundo durante bastantes años.

La moderna sociedad en la que vivimos, los gobiernos “elegidos” por todos, prefieren, sin ninguna duda, salvar a los que ya se han puesto a salvo, a quién no lo necesita…

Jose Ramiro, bloguero