viernes, 21 de septiembre de 2012

Independence day



En 1996, Hollywood nos sorprendía con un relato que veces con trazas cómicas, a veces con trazas dramáticas y sobre todo, con unos efectos especiales que entonces nos deslumbraban (hoy, con los efectos 3D y otras cosas ya parece una antigualla)  nos relataba como unos seres extraños, extraterrestres, muy malos y perversos (esta es la visión de los estadounidenses de todo lo que viene de fuera) intentan invadir la tierra, y como no, unos héroes, por supuesto norteamericanos, que hasta en el cine se sienten salvadores del mundo y responsables de la seguridad de nuestro mundo, en ultima instancia nos salvan de la terrible situación que acarrearía la invasión, nuestra destrucción y la de nuestro queridísimo planeta azul.

Lo cierto es que en una situación de acoso, donde esos que nos quieren imponer sus ideales y sus formas de ver el mundo nos atacan, nos invaden y pretenden nuestro exterminio y sometimiento, muchas veces solo admite una respuesta, y es la declaración del estado de “guerra” aunque sea de forma unilateral.

Algo así está pasando en Cataluña, donde saltándose “a la torera” (termino muy español por cierto) los limites constitucionales, y ante las presiones y recortes del gobierno nacional, (unos auténticos extraterrestres, o como mínimo “extraespañoles”) han decidido declararnos la guerra al resto de la nación.

No dudo de que tienen sus razones y que el independentismo catalán está como muy reforzado ahora que los problemas económicos  son tan grandes que les hace falta financiación y, a falta de un concierto económico adecuado, siempre desde el punto de vista nacionalista, que mejor que declararse independiente, romper los lazos solidarios con el resto de España y constituirse en un nuevo país dentro de Europa, en una nación que aglutine sus dineros, que los gestione desde dentro y que permita no tener que entregar sus recursos a la patria madre.

Fríamente parece insolidario, pero desde dentro, cuando la sensación es de que quien te gobierna no es de este mundo, la reacción parece inevitable.

Como inevitable será a futuro que las mismas condiciones y similares respuestas lleguen desde otras regiones del país. Los vascos, los gallegos, los canarios, las Pitiusas,  Mallorca y Menorca, y porque no Andalucía o Extremadura. Seguramente, al final, cada una de las comunidades pretenda lo mismo, para evitar el agravio comparativo que significaría la independencia de los catalanes o simplemente que se doten de una hacienda publica particular, con sus normas, con sus impuestos y sus tasas y con conciertos económicos que les permitan pagar de forma diferenciada que el resto de los españoles.

Se acaba de abrir la Caja de Pandora, recipiente mitológico que los griegos identificaban con el contenedor de todos los males de la humanidad, y ahora toca enfrentarnos a ellos, y aquí no valen los misiles atómicos que disparaban aquellos pilotos sobre la nave nodriza, ni valen los virus informáticos (curiosamente los extraterrestres son muy diferentes de los humanos, pero informaticamente son idénticos, sino a ver como un virus creado para Windows XP es capaz de destruir sus escudos energéticos. Debe ser que los ordenadores de control de la nave funcionan con microprocesadores fabricados en china, que ya sabemos que venden de todo y en todas partes), ni las posiciones de fuerza.

Ahora es el tiempo de las negociaciones, de cambiar definitivamente (al menos para que sirva durante un cierto tiempo) la estructura de nuestro estado, rehacer la constitución, crear un estado federal, y si fuera posible republicano, cambiar las normas, jugar a dar libertades en vez de quitarlas, dar autonomía a los territorios y a las gentes que los habitan para que decidan su futuro, dar una verdadera independencia territorial.

No parece que este sea el plan de nuestro gobierno, y se oyen rumores de una intervención de la autonomía catalana y de cualquier otra que pretenda esa separación de hecho.

Rumores, que en manos de la derecha se convierten en voces que claman por esa intervención, por eliminar los deseos de libertad que se proclaman en esas manifestaciones en pos de la independencia.

Parece que en un mundo cada vez más globalizado, mas interdependiente, la tendencia natural debiera ser la unión, crear países grandes y potentes que puedan resistir los envites de la macroeconomía que nos gobierna con fuerza y potencia, y no la disgregación de ese poder, la miniaturización de los estados, la independencia…

Suenan truenos y se avecina una buena tormenta política.

El mas que probable adelanto electoral en el país catalán, determinara en poco tiempo la fuerza de la petición de su actual presidente, nos dará pista de cuantos apoyos genera la anhelada independencia de algunos catalanes, que no de todos.

Cataluña, y eso lo dicen incluso los catalanes, es un país integrador, que da cabida a múltiples perfiles ciudadanos y que tiene una población nutrida de inmigrantes nacionales que en busca de la bonanza económica que siempre ha ofertado se han ido desplazando hacia sus pueblos y ciudades, que han ido dando forma a la pluralidad actual de su población. Es un país donde las gentes son de todas partes y con sentimientos dispares, catalanistas y españolistas, europeístas e incluso que  no lo son, y serán las urnas las que le den sentido a una posibilidad de plantar cara a la centralización de nuestro sistema político actual

Soraya y su media sonrisa...
Mientras tanto, viernes… de nuevo un maléfico consejo de ministros, donde como ya es costumbre, se obvian en sus declaraciones posteriores lo que verdaderamente preocupa a España, resolviéndolo con un escueto comentario de la Vicepresidenta diciendo que esto, lo de la independencia, lo tenemos que votar todos los españoles. Cuidado, que se nos va a despertar a todos el mismo espíritu independentista…

Y nos cuentan la reforma educativa que retorna a formulas del pasado, que limita la educación para la ciudadanía y que adquiere formas claras para potenciar la formación profesional.

Se nombra a una exministra de los gobiernos de Aznar como presidenta de la CNMV (todo tiene que estar controlado por gente afín, y más cuando se trata de los dineros) y el Ministro Wert nos cuenta las bonanzas de su propuesta de ley para la mejora de la calidad del sistema educativo. Nos cuenta que no es una ley que pretenda recentralizar la educación, cuando de hecho, recorta (qué les gusta) las competencias de las comunidades en muchos de sus aspectos. Nos cuenta que es partidario de la diferenciación de los “talentos, o lo que es lo mismo, que es partidario de cribar listos y torpes, iniciando desde ya una temprana edad una clasificación por clases y sexos. Nos cuenta… bueno, mejor me paro, aunque entiendo que tiene cosas buenas y todo no es negativo (se les habrá escapado algún tema, e incluso el palo de un ciego, a veces da en la pared...).

Y mientras tanto, Rajoy en Italia, reunido con Monti y dando una vuelta de tuerca más al cansino rescate que no se pide.

Con trucos y de forma ladina, nuestro presidente pretende utilizar el dinero que Europa esta cansada de decir que es para rescatar a los bancos en comprar deuda publica y así aflojar las presiones sobre nuestra economía, y sobre todo pretende dejar de pasar el tiempo.

En sus creencias esta que el tiempo todo lo cura, y da plazos y más plazos a cualquier decisión, y se esconde para no hablar de nada, para no opinar y no tener que arrepentirse de algunas de las barbaridades y mentiras a las que nos tiene acostumbrados. Listo el tio…

Siempre a verlas venir, esperando que surja el milagro que, con su infinita paciencia, debe llevarlo de nuevo a ganar en las urnas.

No.

Se ha despertado el pueblo y ahora ya ha perdido el control. Aquí ya sobra y ha conseguido, o va a conseguir lo que tanto le critico a Zapatero, romper España…

Un gobernante genial… todos los días nos lo demuestra…

Jose Ramiro, bloguero

Sin Esperanza…



Llevo unos días desconectado de la realidad por asuntos… personales.
   
Tan personales como deben ser los de Esperanza Aguirre cuando el lunes anunció de forma absolutamente sorpresiva su abandono de la presidencia de la comunidad y sus otros cargos, alejándose así de la tortuosa vida política a la que nos tiene acostumbrados.

No puedo, por menos, que felicitar a todos los ciudadanos madrileños, y por ende, a toda España.

Dicen algunos (y ella misma se encargo de recordarnos su grave enfermedad de la que parece haber salido bien, ya que se reincorpora en su puesto de funcionaria del Ministerio de Industria) que son motivos de salud. Dicen que es el cansancio de su edad ya avanzada y su ajetreada vida publica. Dicen que son verdaderos motivos familiares, y que ya cree que es hora de dedicarle más tiempo a sus nietos y demás familiares. Dicen muchas cosas, pero de fondo, yo creo que lo que verdaderamente la ha hecho dimitir es su “mal rollo” con su, y desgraciadamente de todos nosotros, presidente.

O quizás sea que, viendo la caída de popularidad del Partido Popular, vea ya como un imposible su no tan escondida ambición de llegar algún día a La Moncloa.

Quizás este preparando su salto hacia algún partido un poco más de derechas, como UPyD, (no es que yo sepa nada, es una “corazonada”) claramente identificado con los postulados falangistas del siglo pasado, o quizás es que haya negociado una jubilación anticipada con el tal Adelson, el “Señor de los Casinos”, que de alguna forma ha de pagarle el esfuerzo realizado por Esperancita para conseguir que instale en España el mayor puticlub de Europa, y con legislación propia, aislado legislativa e impositivamente del país que lo va a recibir.

Gratis y sin razones no se va, de eso podemos estar seguros… Pertenece a una calaña de políticos que lo mejor que saben hacer es corromperse, enriquecerse a costa del pueblo, y de paso, favorecer a sus familiares y amigos, sin complejos, con descaro, con altivez y desvergüenza.

Ella siempre ha representado la derecha más cutre dentro del partido, pero en estos momentos  esta superada por la que ejecutan los mandados de una Europa, identificada cada día más con el fascismo trasnochado y con el capital, que regentan el gobierno, aferrados a una política de recortes y ajustes desaforada, que van llevando a velocidad de vértigo a la mas absoluta ruina a nuestro país.

Todos los indicadores hacen presagiar que aunque parece imposible, aun nos podemos hundir más.

Las previsiones de la patronal auguran una caída del PIB para el 2013 cercana al 1,6%, lo que significa tres veces mas de lo previsto por el gobierno. Claro, que esas previsiones no son muy de fiar, ya que detrás de su valoración puede esconderse un nuevo apretón de tuerca de los convenios, salarios y legislación laboral, a la que ellos, tan solidarios, siempre están dispuestos.

Mientras tanto, abandonadas totalmente las políticas de empleo, las ayudas y los incentivos, el paro sigue aumentando, aunque nuestra “jefa” europea, Ángela Merkel se dejo caer el otro día con unas declaraciones en las que decía que, con sus políticas de recorte y ajuste que tan fielmente esta aplicando localmente en España su acolito Mariano, en el país se empezaba a ver una mejoría (de nuevo una visionaria de brotes verdes y primaverales, curiosamente en el otoño económicamente mas cruento), que habían mejorado nuestras exportaciones y por consiguiente se notaba una mejora en nuestra balanza de pagos…, y que se empezaba a ver contratación en el sector industrial… Desde luego, sus informadores, que supongo que son nuestros Ministros De Guindos y Montoro, siguiendo su ya reconocida y fea costumbre, a ella, también le están mintiendo. ¿Una mejora en la contratación industrial? ¿De que industrias? ¿De las que están cerrando, o de las que se declaran en estado concursal? ¿O quizás se refiere a la mejora en la empleabilidad en Marruecos y en los países orientales de mano de nuestros industriales, pobres ellos, que se llevan la producción fuera para mejorar los ingresos (sus ingresos)?

No hablan de nuestro país, o hay algo (más aun) que nos tienen escondido.

Tras una manifestación populosísima, por más que quieran decirnos que fuimos unos pocos y que no representamos una mayoría significativa, sobre sus políticas, se hacen los tontos, miran hacia otro lado. Ante la petición (y van en serio) de Cataluña de lograr su independencia de España, de segregarse definitivamente y constituir un nuevo país, van y le encargan al Rey que nos regañe, que nos llame al orden, que nos eche en cara que así no, que lo que hay que hacer es colaborar con el gobierno para salir de la crisis… y que dejemos de pensar en quimeras…

Y el otro, va y lo hace, se convierte en un bloguero excepcional y difunde la regañina en la red de redes… (Moderno él. Antes salía en la tele, pero como ahora la televisión pública ya no es de todos, sino del PP, del gobierno, y ya no la ve casi nadie, pues ha optado por Internet…)

Igual, piensa que aun son muchos los españoles que respetan su figura…, figura absolutamente simbólica, ya que es un rey que no reina, es solo una especia de relaciones publicas muy bien pagado, muy, muy bien pagado, y con el derecho de dejar su puesto de trabajo en herencia a los de su sangre, nos guste, o no.

La crisis no es del pueblo, es del sistema financiero, y todos estos ajustes, todos los recortes económicos y de nuestros derechos no tienen más justificación que querer que entre todos paguemos la deuda de sus amiguitos del alma, los que financian sus campañas, los que les perdonan créditos millonarios, los que colocan como asesores y consejeros a cualquiera que los políticos indiquen. Los favores se pagan, y en este caso, somos nosotros los que vamos a pagar los favores que les han hecho a ellos.

No, la crisis no es del pueblo, es de los especuladores, de los que tienen su dinero en paraísos fiscales, de los que durante años se han enriquecido en la burbuja inmobiliaria y ahora quieren que sus perdidas las paguemos entre todos, de los timadores que han engañado a pequeños ahorradores con las preferentes (si nos da usted su dinero, lo colocamos en un lugar donde usted lo perderá con preferencia a que lo perdamos nosotros), de los industriales que han desmontado sus negocios, de gente como Ruiz Mateos que, por segunda vez, y ahora lo intentan sus hijos de nuevo, ha engañado y robado el dinero a los que confiaron en él (también hay que ser un poco torpes, una vez, vale, dos, pase, pero tres…)

Si los dineros que se están dedicando y los que en el futuro se dedicaran a salvar a los bancos… mejor dicho a los banqueros, se dedicaran a preservar el estado del bienestar, a promocionar la creación de empleo, a ayudar a los emprendedores, a facilitar la creación de un verdadero tejido industrial, si se persiguiera la fuga de capitales, si se pidiera a los que tienen mucho, muchísimo, que nos dieran un poco en concepto de impuestos justos y no se les favoreciera con herramientas fiscales como las SICAV, si se persiguiera el fraude fiscal y no se perdonara a ladrones y corruptos, España, a diferencia de otros países de la Unión Europea, saldría de eso que llaman “la crisis” con facilidad. Con las políticas que esta desarrollando el gobierno, y a los hechos me remito, vamos a peor cada día, y supongo, que Esperanza, esa autentica fiera, lo huele, y se separa del partido que sin duda será el perdedor en los próximos comicios, buscando algún resquicio donde poder volver a desarrollarse políticamente.

La crisis es sistémica, es este sistema capitalista y consumista el que nos ha traído a ella, y con sus medidas difícilmente saldremos de la misma.

Con lo que me planteo si España es, como dicen los antiguos, Una, Grande y Libre.

¿Una?: Si Cataluña insiste y se va, y detrás otras comunidades siguen su camino, seremos muchas.

¿Grande?: Con la separación de comunidades y el empobrecimiento manifiesto del pueblo, somos cada vez mas pequeños, más insignificantes para el mundo que nos rodea.

¿Libre?: Definitivamente no, las nuevas medidas judiciales, las tasas, las leyes antiaborto (casi), la nueva versión de vagos y maleantes (resistencia pasiva), la cadena perpetua (de hecho es eso la pena de prisión permanente revisable) y otras perlas, recortan nuestras libertades y derechos, y los pocos que nos quedan ya se encargan desde Europa de ir menguándolos, hasta hacerlos desaparecer… y este, Mariano, a obedecer, que para eso está…

Estos, va a hacer bueno lo de que cualquier tiempo pasado fue mejor… (Claro, con excepciones, que no quiero yo que vuelva un “Generalísimo”)…

Jose Ramiro, bloguero

Por cierto, prometo recobrar desde hoy mi costumbre de un post diario…

domingo, 16 de septiembre de 2012

¿Sordos...?



Hoy, en las calles de Madrid, se ha escuchado la voz de los españoles, pidiendo al gobierno que no siga con esas políticas de austeridad, de recortes, que nos están hundiendo en la miseria, que están haciendo de España un país de parados, de gente desesperada, de gente empobrecida y con sus derechos “ajustados” al mandato del capital.

Manifestación Madrid 15S
Hoy, se le ha dicho al gobierno que no siga, que someta sus decisiones a un referéndum popular o que se vaya, que deje de cometer tropelías contra su pueblo, que estamos cansados, que no queremos seguir así…

Se lo han gritado miles de españoles, cientos de miles…, aunque para la delegada del gobierno seguramente habremos sido un pocos cientos, como ya es costumbre en los conteos de los manifestantes…

El problema empieza cuando podemos comprobar la sordera del gobierno, aunque dicen que no es más sordo que el que no quiere oír

Este gobierno, Mariano Rajoy y su equipo, con el supuesto respaldo de sus 11.000.000 de votante, y digo supuesto, porque en caso de repetir hoy las elecciones que los encumbraron en el poder absoluto que dan las mayorías en democracia, estoy absolutamente seguro que no gobernarían con esa mayoría, e incluso es muy probable que no gobernaran.

Las barbaridades de este gobierno afectan por igual a sus votantes y a los que no los votaron, salvo, eso si, que seas de esa clase de personas a las que tanto les gusta ayudar, amigos personales, gente a las que les deben enormes favores, dueños del dinero, corruptos y sinvergüenzas que hoy, como siempre, viven por encima de “nuestras posibilidades”, y un numero menor, pero no menos importante, de fascistas que ven como las tesis y formas del antiguo generalísimo va tomando posesión de las calles españolas.

Sordos.

No oyen los gritos del hambre, ni la desesperación de los parados, ni la de los universitarios que deben abandonar sus estudios por no poder hacer frente a las tasas, ni la de los padres que no pueden pagar la simbólica cantidad de 2 ó 3 euros para que sus hijos puedan llevar la comida de casa a sus colegios, ni a los enfermos crónicos a los que les han encarecido sus tratamientos, ni a los familiares de los grandes dependientes que ahora no tienen ayuda, ni a los desempleados de larga duración que se quedan sin subsidio, ni a las mujeres a las que les recortan el derecho al aborto, ni a los miles de inmigrantes que se quedan sin sanidad, ni a los jubilados que ahora pagan por sus medicinas, ni a los funcionarios a los que les han rebajado sus salarios, ni a los médicos a los que quieren impedir que traten en consulta ordinaria a enfermos que no sean portadores de la tarjeta sanitaria, ni a los enjuiciados que ya no podrán recurrir dado el encarecimiento de la justicia, ni a los jueces quejosos de haber frenado la modernización de la justicia, ni a los que pacíficamente protestan y ahora detienen por resistencia pasiva, ni a los desahuciados, a los manchados por la crisis que lo han perdido todo, ni los gritos de los independentistas, ni a nadie.

Sordos, y parece que también mudos.

No contestan, no cuentan cuales son sus verdaderas intenciones, trabajan por debajo de la mesa para que no veamos sus manos, sus tratos, sus compromisos con una Europa cada vez más insolidaria que, en nuestra crisis, solo ve el negocio de los intereses que genera nuestra deuda y a la que lo único que le preocupa es como cobrará lo prestado, sin importarle que sea a costa de la perdida de derechos de todo un pueblo, de su empobrecimiento, de sus penurias, sin importarle estar condenando a nuestro país al esclavismo y la dependencia de ordenantes que no son los naturales, el pueblo español.

Sordos, mudos y mentirosos

Mienten cada vez que hablan, solo nos cuentan medias verdades, camuflan la dureza de sus recortes y reformas detrás de bonitas, cuando no medias palabras, que confunden al ignorante votante, amparan sus medidas en falsas premisas que pretenden que creamos como si fuesen dueños de la única verdad, nos castigan con medidas injustas, favorecen a los de siempre, nos endeudan…

Todo les da igual, el lunes, de nuevo empezaran a maquinar como hacernos tragar un nuevo lote de medidas que anunciarán, como ya es costumbre, al siguiente viernes, y nos dirán que todo es por nuestro bien, no por el de los bancos y especuladores, nos volverán a decir que lo mejor para España es lo que están haciendo, que no hay otro camino que el elegido de forma tan radical por ellos…

Así, semana tras semana, manifestación tras manifestación…

La solución, desgraciadamente no la vamos a encontrar por este camino, voces gritos, consignas y manifestaciones no les llegan, no la oyen, no las miran y las desprecian.

Solo un gran paro nacional, indefinido y permanente, hasta que se vayan, es la solución.

No es el momento ya de hacer política, es el de actuar, sin violencias, pero con el convencimiento de que si nos paramos se tendrán que ir.

Aunque esta especie de convocatoria ahora también es delito, no por ello debo dejar de plantearla como la única solución viable.

Podrán considerar delito la propuesta, podrán acusar a quien la siga de “resistencia pasiva”, pero no podrán detener a todos los habitantes del país, no podrán juzgarnos ni encarcelarnos a todos.

Es la hora.

Si tardamos, el mal estará hecho, se habrán firmado los compromisos y habrán llegado los fondos que el gobierno utilizará para salvar bancos e hipotecar a los ciudadanos. No habrá vuelta atrás.

No lo podemos consentir, y ya vemos que gritar no es la solución, son sordos selectivos. Solo oyen lo que quieren oír, las pocas voces que aun los respaldan, los dueños de bancos, los grandes empresarios que no pagan impuestos, los especuladores y los que se mueven entre corruptelas como peces en el agua.
Así son...

Ellos mismos…, sordos, mudos, mentirosos y ciegos ante la realidad…



 




Jose Ramiro, bloguero

viernes, 14 de septiembre de 2012

Los viernes de dolores



Un viernes más, termina el consejo de ministros con esas noticias a medias que están ya tan acostumbrados a darnos, verdades encubiertas en un cuidadoso envoltorio de mentiras y palabras inventadas, o cuando menos terminología poco usual, que pretenden decir lo contrario de las verdaderas intenciones ocultas tras los adornos.

Ya es costumbre que los viernes sean días de malas noticias, pero han ido mejorando en el arte de esconderlas, y la habitual comparecencia pasa sin que percibamos la realidad de las tragedias que esconden.

En los días siguientes, sobre todo después de una atenta lectura del Boletín Oficial del Estado es cuando tomamos conciencia de la mala conciencia de este gobierno, de su maldad y de lo poco que le importamos, de cómo siguen gobernando para los ricos y a golpe de decretos, saltándose normas y reglamentos democráticos e imponiéndonos una sociedad cada vez más injusta y clasista, de cómo vigilan sus compromisos para cumplir con Europa sin cumplir ninguno para con los españoles. Es cuando se desvelan las verdades verdaderas y cuando la indignación aumenta hasta casi hacernos reventar.

Pero ya estamos acostumbrados, después, una vez que pase el fin de semana, nos habremos tranquilizado, habremos asumido las nuevas “reformas” y ya casi nadie les prestará atención hasta la semana que viene, donde, como ya es rutina se repetirá el siguiente viernes de dolores.

Gallardón y su condena a perpetuidad
Esta semana, en un nuevo atentado contra las libertades y contra nuestra constitución, que no será la ideal, pero es la que tenemos mientras no se cambie y está para obedecerla y cumplir con sus premisas, acaban de imponer la cadena perpetua, eso si, escondida, como es usual tras un nombre raro y compuesto para que parezca otra cosa. La han llamado pena de prisión permanente revisable, y ya hasta un buen número de jueces se han pronunciado sobre su más que probable inconstitucionalidad.

No es que yo me quiera mostrar en contra de que asesinos, terroristas y maleantes varios deban cumplir penas de cárcel duras. Entiendo a los familiares de asesinados en actos de terrorismo y como no a los padres que han perdido sus hijos en manos de asesinos, sean jóvenes o no, y también a las victimas de la violencia de genero que no pocas veces (más bien muchas) termina con un caso de muerte violenta, solo es que la constitución no permite la cadena perpetua y solo un cambio constitucional podría avalarla.

La reforma eléctrica...
Otra de las noticias de hoy, habla de la reforma eléctrica donde resalta el aumento de los impuestos a las industrias generadoras de energía eléctrica, y otras medidas, que como siempre tendremos que esperar para poder leerlas en el BOE, y el “simplón” del Ministro Soria dice que espera que esta subida impositiva no se traslade a los consumidores… Desde luego, el reino de este hombre no es de esta tierra, ¡con qué ignorancia nos gobiernan!

Cuando compro, a un precio determinado manzanas o peras, (pongo este ejemplo para que lo puedan entender los que nos gobiernan desde las cercanías a su gran ídolo José María Aznar y su estimable esposa que de eso entiende mucho) le añado un margen comercial de digamos xx% y eso me da el PVP, que mas los impuestos será lo que paguemos por el kg de tan socorrida fruta. Pensar que la subida impositiva se contrarrestará con una merma de los ingresos de las productoras de energía es simplemente ingenuidad.

Por supuesto que no tardaran en repercutir en los recibos esa nueva carga y seremos los de siempre los que terminaremos pagándola.

Mientras tanto, el lince de la financiación, nuestro Ministro De Guindos se reúne con los mandatarios del dinero y anuncia públicamente nuevas e importantes reformas estructurales, de las cuales, asumo que esos gobernantes ya estarán informados y habrán aplicado los factores de corrección necesarios para que España pueda acudir a los fondos de rescate, habrán puesto las condiciones, (probablemente durísimas y perjudiciales para los habitantes de este país) de nuestra condena que, naturalmente, no conoceremos hasta que ya no exista la posibilidad de negarnos.

Cuando el gobierno habla de reformas estructurales, es para ponerse a temblar.

Una reforma, hablando de la construcción, que tan bien conocemos en este país, (gracias a su expansión desmedida y al afán de lucro de los bancos nos vemos hoy donde nos vemos) puede significar, por ejemplo reforzar los pilares de sustentación de una vivienda, o eliminar alguno de ellos que no se considere imprescindible para el sustento de la misma.

Así, es como se están haciendo las reformas sociales y legislativas en este tiempo, eliminando pilares que ellos no consideran básicos, como no consideran básico nuestro estado de derecho, rompen la estructura, deshacen la obra ejecutada, en el convencimiento de que sobra y es un gasto inútil, llevado a cabo por malos arquitectos del estado.

Esas reformas, traerán más recortes, más penurias y más descapitalización del estado, más asunción de deuda, tocaran las pensiones, recortaran aun más en sanidad y en educación, privatizaran todo lo que este en sus manos y empobrecerán aun más a nuestro ya pobre país y a sus gentes.

Tanta reforma terminara haciendo ceder los cimientos y el país terminará por derrumbarse, no económicamente, que esto  ya lo han conseguido ni laboralmente, que también, ahora están rompiendo la solidaridad, están potenciando las diferencias y con ello resurge un sentimiento separatista, de nacionalismos exacerbados, de sentimientos de clase, de lucha de poderes, que romperán la estructura social y autonómica de España.

Poco queda por tocar, el estado del bienestar ya es pasado, y el futuro pinta mal, aunque este escondido detrás de las mentiras y falacias que nos cuentan viernes tras viernes…Viernes de dolores. ¿Qué nos traerá el próximo…?

Duele, duele en el corazón la injusticia, duele en el bolsillo el encarecimiento desmedido de la vida y los impuestos, duelen los desahucios, los embargos y el desempleo, duelen los retoques de pensiones y jubilaciones, duelen las reformas sanitarias y las perdidas de derechos, duele que sigan enriqueciéndose unos pocos a costa de unos muchos, duele que los bancos signa dando beneficios mientras el gobierno socializa sus perdidas, duele que creen un banco malo donde se van a perder cantidades ingentes de dinero que también pagaremos entre todos, duelen las reformas judiciales que amparan los indultos de corruptos y penan la resistencia pasiva, duele el recorte de libertades y la censura, duele la privatización ideológica de los medios de comunicación públicos, duele y duele…Duele mucho…

Pronto, muy pronto, empezaremos a ver como en muchos y distintos lugares de nuestra geografía empieza a tomar forma una verdadera revolución, que solo parará cuando acaben los desmanes de esta gente.

Aunque, mucho me temo, que, aunque luchemos, encubierto en ese halo de secretismo y mentiras al que ya nos tienen acostumbrados, el mal, ya esta hecho…

Jose Ramiro, bloguero

jueves, 13 de septiembre de 2012

Del mangoneo y otras mamandurrias



Hoy, con absoluta y negativa admiración, quiero rendir tributo a José Ignacio Wert, nuestro Ministro de Educación, Cultura y Deporte, por lo que está significando para el sistema educativo, destrozado en sus manos, por el daño que esta haciendo a la cultura y a los bienes culturales de este país y por potenciar, financiando y favoreciendo el gran espectáculo, la gran fiesta nacional que son las corridas de toros.

José Ignacio Wert
Contra lo que pueda parecer, es Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, centro publico y no privado, que es donde se aprende el difícil arte del mangoneo, de las influencias, del amiguismo, ese arte que se cultiva tan bien en estos centros de rimbombante nombre, y está Diplomado en Sociología Política.

Todo el mundo sabe, aunque nadie (o casi nadie) lo confiesa, que en esos centros, en los centros privados, y más cuando están regidos por gente cercana al OPUS, lo que prima son los grandes expedientes, los alumnos aventajados, que si no lo son, con el suficiente dinero ya se encargan ellos de que terminen siéndolo, de donde salen sobradamente preparados para desarrollar lo aprendido, mangonear, influir y valerse de los buenos amigos que se han hecho durante las temporadas lectivas. Salen como grandes estudiantes, los mejores, calzados con grandes masters conseguidos en entidades prestigiosísimas y universidades extranjeras, y sobre todo, con un estupendo expediente y unas estupendísimas relaciones sociales, amigos ricos y poderosos, capaces, siempre, de hacerte un favor.

Pues no es el caso de nuestro ministro, aunque parece que en determinados ambientes, el arte antes mencionado también se aprende, o quizás sea su mucho tiempo de dedicación a la política lo que  ha hecho que lo desarrolle.

No cabe duda que educación, la tiene, o al menos, se le supone, como el valor en el servicio militar…

Lo que me llama la atención, es como, siendo como es hombre culto y educado, a través de sus propuestas, hemos acabado con un sistema educativo mermado, recortado en financiación, con tasas encarecidas y falta de profesorado, con aulas masificadas y colegios cerrados, con alumnos pagando por llevarse la comida de casa y con un IVA en los artículos accesorios para la educación del 21%.

Y también, como ese IVA ataca a los espectáculos culturales, a los libros, al teatro y al cine, como se pierde financiación para al producción intelectual propia y se financian fiestas ancestrales y criminales como las corridas de toros o se convierte en espectáculo de masas, televisándolo en riguroso directo, el famoso Toro de la Vega, donde por cierto, este año, a pesar del rechazo popular han terminado “asesinando” a “Volante”, el más polémico Toro de la Vega de todos los tiempos, un pobre animal matado a lanzazos incluso saltándose las normas de funcionamiento de este acto tremendamente “cultural” y donde ni siquiera han podido premiar al “lancero matador” oficialmente, al haber matado a la bestia con deshonor y en tierras prohibidas…

Viene mi admiración a este hombre, por su desparpajo al utilizar sus influencias de forma tan descarada, tan notable: ha colocado a su mujer, Edurne Uriarte, como tertuliana en RTVE, así, sin más, valiéndose de su amigo y recién nombrado jefe de informativos del ente… ¿público? Julio Samoano, para darle cabida en una televisión que es la televisión de todos… De todos los del Partido Popular claro…

Pocas cosas pueden sorprendernos ya de la gente que nos gobierna, pero el descaro es tan mayúsculo, que me llama la atención. Otro caso más de nepotismo, como los muchos conocidos de sus compañeros de partido, sus familiares, sus amigos, e incluso los favores pagados a algunos no tan amigos.

Esto no es patrimonio, desgraciadamente, del Partido Popular, que en todos lados cuecen habas, pero si que es cierto que de forma tan descarada, nunca antes se habían conocida tantos casos.

Cerrar hospitales y centros de salud para favorecer al marido de María Dolores de Cospedal, gerente de Capio Sanidad, a quien se le están traspasando los servicios que antes se prestaban en la sanidad publica, contratar a dedo como asesores a familiares directos, colocar amiguitos del alma, cuñados, primos, primos de sus primos y familiares lejanos y pagar los favores recibidos, o los ERES andaluces, nunca como ahora, o al menos no de forma tan pública.

Muchos de nuestros políticos son así, se aprovechan con absoluto descaro durante el tiempo que dura su mandato, su posición privilegiada, para después, cuando se tengan que ir, unos por haberlo hecho mal, otros simplemente por no haberlo hecho, aprovecharse de sus relaciones, de su información privilegiada, o de los favores que hayan hecho, para labrarse un buen futuro como “asesores” en cualquier multinacional y con sueldos escandalosos, puestos en los que todos sabemos que solo figuran para cobrar, que el trabajo ya lo llevan hecho de antes…

Después se sorprenden de manifestaciones como la de ayer en Barcelona, donde voz en grito se pedía el divorcio de la madre patria, donde se exige una separación de hecho, ya que ante la barbarie de los recortes, y los “deberes” impuestos por Europa y consentidos por el gobierno, la convivencia pacifica, esta tocada, muy tocada… y la gente, el ciudadano medio, esta cansado, muy cansado de sinvergonzonerías, de corruptelas y de comisiones bajo cuerda

¿Un país o muchos?
Mañana, será el País Vasco, o Galicia, o Canarias, o hasta la misma Andalucía, la que diga basta ya, la que en defensa de los derechos de todos, y contra los privilegios de unos pocos, decida romper la paz institucional, la que pida una nueva constitución, la que exija un verdadero federalismo y una sociedad más justa, la que desafíe el mandato gubernamental del cumplimiento del déficit y siga apostando por el bienestar de sus ciudadanos.

Cualquiera de ellas se erigirá en luchadora contra el nepotismo, contra el indulto fiscal, contra los impuestos abusivos, contra los recortes en salud o en educación, contra el paro desbocado, contra las inversiones en armamento y material militar mientras no se atacan políticas activas de empleo, contra jueces “vendidos” y fiscales nombrados por los partidos, contra la masiva corrupción y contra una casa real identificada con dineros oscuros y tejemanejes diplomáticos y de alta sociedad, que goza de inmunidad e inviolabilidad y que ya no representa a España.

O una ola de raciocinio barre España de norte a sur y de este a oeste, o terminaremos convertidos en pequeñas naciones, con nuestras fronteras, nuestros ejércitos y nuestros sistemas gubernamentales calcados del que ahora queremos abandonar, desunidos como nunca por el sismo de injusticias sociales que viene desarrollando el gobierno, y lo más triste, con el apoyo solapado y encubierto de quien debiera ser la oposición.

Oposición hoy por hoy inexistente, débil, apagada, como si se sintieran culpables de algo, mermada en sus facultades por el miedo irracional a la quiebra de los bancos, a la perdida de apoyos de los grandes poseedores del dinero, que a fin de cuentas, son los verdaderos gestores de esta crisis, sus responsables, y como no, sus beneficiarios

Y será entonces, con el nacimiento de esas fronteras cuando veremos renacer la xenofobia, el odio al distinto, el renacer de posturas defensivas de los derechos propios de cada nación, de la identidad nacional representada en banderas multicolores, cada uno de la suya…

País de locos… y gobernado por auténticos orates…

Jose Ramiro, bloguero


martes, 11 de septiembre de 2012

Tiempo de trilla



Las sociedades modernas, democráticas, se distinguen de las de antes, las gobernadas por autócratas en que los ciudadanos perciben sus libertades, y como no el derecho a expresarlas.

En las antiguas dictaduras, (la nuestra no es tan antigua) el derecho a expresar tus ideas siempre fue perseguido, salvo cuando tus ideas eran las mismas del régimen que te gobernaba.

En tiempos de Francisco Franco,  a nadie se le ocurría, salvo que fueras encapuchado y tuvieras un perfecto plan de huida preparado, gritar consignas contra el dictador, o reclamar derechos negados por la autocracia vigente. Si te pillaban en una de estas, lo menos era pasar unos días a la sombra, y de ahí hasta la pena de muerte por alta traición, en función del “delito” percibido, que cuando las sentencias las dicta alguien sin alma, de todo hay. A nadie se le ocurría pegarle fuego a la bandera del aguilucho, y mucho menos a una foto del caudillo, si se podía, se evitaba las manifestación publica de tus ideas y solo los cercanos a aquella forma de gobernar pegaban voces, siempre a favor de los que nos dirigían. Eran tiempos de “paz”, una paz artificial y maldita, insana, tiempos de rezos matutinos y de himnos victoriosos, de camisas azules y muchos “cara al sol”, que escondían detrás no pocos descontentos y sufrimientos.
Sus ideales, no...

Cuando llego a mediados de los setenta el tan esperado y ansiado fallecimiento de aquel cabo que terminó siendo nuestro generalísimo, para no pocos se abrió una puerta a la esperanza, a la racionalidad y todo el pueblo, menos los que amargamente lloraron su muerte sentimos un cierto alivio… y por que no decirlo, bastante alegría.

Nació una democracia lastrada por una monarquía pretendidamente moderna y alejada de la política, con un papel solo institucional, y que dejaría en manos del pueblo todos los poderes, eso si, blindándose para el futuro con idea de no perder la posición privilegiada impuesta a los españoles por aquel férreo dictador.

Al irse, antes de su forzado óbito provocado por su avanzada edad, lo dejó todo atado y bien atado… y la democracia, recién nacida, vio la luz con limites innegables marcados por una transición que se quiso fuera pacifica y consensuada.

Hoy, después de unos pocos años, aunque para los jóvenes sea algo del pasado, de la historia lejana de nuestro país, vemos y notamos como aquella democracia, aquella constitución que nos vino a dar derechos y deberes, adolece de defectos que han terminado llevando nuestro país a un lupanar de corrupción y de abuso de poder, curiosamente ahora que esta en manos de los herederos naturales de aquel que nos mantuvo sometidos y oprimidos durante más de cuarenta años.

Pero era una democracia a fin de cuentas. Y nos pusimos manos a la obra, había que construir un país de todos y para todos, había que romper el maleficio del daño que durante tantos años se había hecho en nuestras tierras y a nuestra gente.

Y nacieron las libertades, y con ellas los derechos, y poco a poco, fuimos construyendo, al menos en teoría, una sociedad igualitaria, donde la discriminación por razón de raza, sexo o religión no existe, donde la identidad sexual no es una barrera, donde el papel de la mujer está asegurado, donde las distintas regiones de España asumen un papel solidario y constructivo, donde…

En definitiva, lo que creamos fue una constitución llena de fallos, de erratas, que termina amparando a los que siempre han estado en el poder, que ha creado desigualdades casi insalvables, que mantiene la figura de un rey (y su saga) que como poco está fuera del tiempo que estamos viviendo, que protege la sinrazón política y que no nos garantiza un futuro digno, que no marca con claridad la separación de los poderes y… al presente me remito…

Una constitución que falla por sus pilares, que necesita de reformas urgentes, cuando no un derribo para edificar una nueva, garantista, que realmente entregue el poder al pueblo, que lo proteja de los abusos que hoy percibimos y ante los que nos encontramos en la indefensión, que elimine la figura de esa familia real, que en su momento tuvo sentido pero que hoy ya no lo tiene, que cree un verdadero estado federal, republicano, solidario, de igualdades y derechos afines para todos sus ciudadanos.

Barcelona, colapsada por la independencia...
Hoy, se ha celebrado la Díada Nacional de Cataluña, convertida, más que nunca, en un grito por la independencia de aquella región, país histórico, que nunca ha dejado de reclamar su “salida” del reino de España, al que sus políticos, que no sus gentes, odia, que viven en la creencia de que su separación seria ventajosa para su pueblo, que reclama una posición individualizada en Europa y que quiere que sus impuestos reviertan directamente en su zona.


Dicen los convocantes que han asistido a la manifestación más de dos millones de personas, y por la poca diferencia en el conteo de la policía, la cifra se acerca a la realidad.

¿Son todos los catalanes separatistas?, ¿todos quieren independizarse?, ¿ningún catalán se siente además español?

Claro que no, pero cuando se aprieta, se recortan derechos, se imponen restricciones, cuando las políticas se hacen contra el pueblo y no para el pueblo, el mismo se rebela, se crispa y grita, lucha contra la impotencia, pelea por lo que no pelearía en un estado que preservara su forma de vida, sus peculiaridades, su identidad…

Apetencias comunes en la mayoría de las comunidades autónomas que conforman la España que nos hemos dado.

Cualquier Andaluz quisiera los mismo para el, o los vascos, o los gallegos, o los canarios… el afán separatista, la protección de tu identidad, se refuerza en los momentos de injusticia social, cuando uno cree que el político regional de turno, mas cercano, es la solución de nuestros problemas.

Pura falacia, el político más cercano, en términos generales, es parte de un sistema manchado por la corrupción cuando no corrupto, es tan ambicioso como los que gobiernan la nación, se mueven en sus mismos ideales, con las mismas mentiras, con el mismo nepotismo…

Es difícil separar el grano de la paja…

Desde que gobierna el Partido Popular a nivel nacional, en los pocos meses que llevan ¿gobernando?... los espíritus independentistas se relanzan y se refuerzan, y es que el maltrato a los ciudadanos reclama una respuesta, que equivocada o no, va en línea de negar a este gobierno, de separarse de un país gobernado por la derecha más de derechas que se recuerda en España desde los tiempos de su mentor, el dictador Francisco Franco

Es el tiempo de la trilla, de ventear el grano, de eliminar pajas e impurezas, (y no me mal interpretéis, que no va contra Olvido Hormigos, a la que otorgo el poder de hacer con su cuerpo y en su intimidad lo que le apetezca, con quien le apetezca y cuando le apetezca, es solo una licencia lingüística como ejemplo de lo que pretendo explicar) de limpiar nuestra clase política y dejar solo a los de verdad, a los comprometidos con el pueblo, a los que no engañan, no roban y no se aprovechan, a los dirigentes que todos deseamos…

Es difícil separar el grano de la paja…

El aire, los nuevos aires, nos ayudaran en la tarea…

Jose Ramiro, bloguero

lunes, 10 de septiembre de 2012

De aquellos barros, estos lodos…



Recuerdo con un malestar enorme el tiempo en que España, de manos del inefable Aznar decidió entrar en aquella guerra de intereses para desbancar al que escondía las riquezas ansiadas por occidente, y que con la escusa (aun mantenida en ciertos foros) de que el dictador poseía armas de destrucción masiva nos llevó a apoyar una invasión que terminaría con el derrocamiento de Sadam Husein. Recuerdo las masivas manifestaciones contra aquella guerra y el rechazo de la gran mayoría de los españoles a intervenir en ella, y recuerdo las mentiras y falacias que nos contaban para dar justificación a lo que no lo tenia.

Hoy, tantos años más tarde, el resultado es una guerra fratricida, no reconocida como tal por occidente que mata un mínimo de cien personas cada mes, desde entonces. Tres personas diarias de media, que hay días que los atentados se llevan por delante cientos de vidas. En los últimos diez años, que va a hacer ya de aquella invasión, entre victimas directas de aquella guerra y las debidas a “daños colaterales, suman ya mas de 130.000 muertos.

En occidente, ahora se culpa a los sunitas, cuando no a los chiitas como responsables de las permanentes masacres, pero en realidad, damos la espalda a un problema, que de no haber existido aquella “tormenta del desierto”, aquella “madre de todas las batallas”, aquella guerra injusta, hoy no estaría ocasionando tantas victimas.

Se salvó el petróleo, verdadera razón de fondo de aquella guerra, y lo demás, son daños colaterales, inevitables cuando de salvar riquezas se trata. A su vez, las grandes compañías, no se si alguna española entre ellas, sacaron buenas tajadas trabajando en la reconstrucción de lo que sus propios ejércitos habían destruido. La hipocresía de los gobiernos occidentales es notable, y tenemos similares características en la invasión de Afganistán, donde se esconden en sus subsuelo riquezas minerales por valor al menos de tres billones de dólares, sin contar con probables yacimientos de gas y petróleo aun sin explorar, y a futuro, es fácil que lo veamos en otros países de la zona… Siria e Irán son dos buenos candidatos. Habiendo riquezas de las que apropiarse, la guerra no es más que una buena escusa para quedarse con ellas.

Los gobiernos occidentales son grandes expertos en evaluar los peligros de esos países (siempre que no sean amigos, es decir, que nos den trato de favor en la distribución de sus riquezas) y rápidamente se hace nacer la “amenaza” de una guerra a nivel catastrófico por el uso de armas químicas o atómicas, o el señuelo de ser matriz de terroristas, para tener la escusa perfecta e intervenir. Nunca se evalúan los “daños colaterales” de esas intervenciones, que, sistemáticamente cuestan miles de vidas (y en paralelo, el rechazo absoluto hacia la civilización occidental, retornando todos estos países al mayor de los extremismos)

La apropiación ilegitima de las riquezas de estos países esta detrás de cada invasión, de cada intervención de nuestros ejércitos de “paz”, oculta tras la cortina de humo de la amenazas terroristas.

Negar el terrorismo, por mi parte seria de no ser, como me considero, persona de razonar antes de opinar.

Existe, no tengo ninguna duda y en España estamos acostumbrados. Durante años, hemos tenido su máxima expresión en los etarras que han quitado vidas en la sinrazón de pretender la separación de su territorio de nuestro país. Aunque bien pensado, quizás el motivo de sus crímenes también este justificado por el negocio de sus coacciones a empresarios vascos, que bajo la amenaza e una muerte trágica, suya o de sus allegados, han estado financiando a esa banda de delincuentes con fuertes sumas dinerarias. Ahora, que el chollo se les va acabando, se mantienen en una tregua unilateral, pero sin entregar las armas, vaya que se les acabe la pasta y necesiten de nuevo recurrir al terror…

El terrorismo internacional, que no se por que no llamarlo directamente terrorismo islámico (que no es que todos los que profesan el Islam sean terroristas, como no lo son todos los vascos, sino que en la actualidad esa religión es la que da cobijo a las grandes bandas internacionales dedicadas al terror) es sin duda una amenaza para accidente… y también para oriente… son los causantes de la mayoría de las victimas mortales que se producen en estos países, arrebatados a sus legítimos propietarios y después abandonados a su suerte.

Lo que me pregunto es si ese resurgir del terror, llevado al extremo de segar vidas, ese extremismo resurgido contra todo lo que no sea igual a ellos, habría nacido sin las intervenciones militares de occidente en sus países de origen. Me pregunto si los atentados de las torres gemelas no fueron una especie de venganza por la intervención en Afganistán, o si se habría producido nuestro sangriento 11M caso de no haber apoyado la invasión de Irak…

Me pregunto si las intervenciones militares de entonces, no crearon nuestros enemigos de ahora.


Hambre en el mundo

Sin embargo, nuestros gobiernos obvian tragedias más cercanas, que son otro tipo de terror: el hambre y la sed de África, las limpiezas étnicas, las férreas dictaduras y los reinados dictatoriales de países que no guardan riquezas en su interior. A esos, no mandamos nuestros ejércitos, lo más, alguna ONG que se atreve a dar el paso de ayudar en esos conflictos donde no hay nada que ganar mas que la mejor vida de quienes los padecen. Ahí no hay armas de destrucción masiva ni se esconden células terroristas, no hay necesidad de intervenir militarmente porque todo esta ya destruido y no hay nada que reconstruir…

La hipocresía de nuestros gobiernos es notable…

Campos de refugiados, campos de miseria...
Gastamos inmensas fortunas en ayudar a los países que previamente hemos destruido, y a cambio, cerramos férreamente nuestras fronteras a los que nada tienen, a los que huyen de guerras intestinas que acaban con la población civil, a los perseguidos en sus países de origen, a los que huyendo de la miseria vienen buscando una mejor vida, o por lo menos una vida que vivir, a esos, los perseguimos y los desterramos, a los otros, los ayudamos y les regalamos infraestructuras, que cíclicamente, los terroristas, o los mismos ejércitos se encargaran de volver a destruir para volver a reconstruir…

Hipócritas…

Ciegos ante las miserias, avispados ante las riquezas… El negocio, manda…

Jose Ramiro, bloguero

domingo, 9 de septiembre de 2012

Cerrado por reformas



En mi experiencia (hace años ya) como gerente de una empresa tecnológica en la que frecuentemente acometíamos reformas de grandes instalaciones, en los trabajos previos, en la fase de diseño y planificación, siempre había una decisión, entre otras muchas, que tomar, hacer la reforma con el negocio abierto o cerrado temporalmente.

Esta decisión, que parece baladí, es muy difícil de tomar. Por una parte, si el negocio permanece abierto, no se pierde clientela ni capacidad de facturación, mas que la imprescindiblemente necesaria por las molestias lógicas durante la realización de los trabajos. Por otra parte, si se cierra, se gana en plazos y se facilitan los trabajos, al disponer de más espacio y tiempo para la realización de los mismos.

Que debe primar más, ¿La producción o la efectividad?

Si que es difícil...

Nosotros, en nuestra empresa siempre apostábamos por hacer las obras a local abierto.

Todos hemos visto alguna vez, como en dos bares contiguos, en la misma calle, pared con pared, uno esta lleno y el otro vacío. ¿Porque? Nos preguntamos. Es fácil, la gente va donde va Vicente, y Vicente va… donde va la gente… Una vez que Vicente deja de ir, es difícil volverlo a atraer. Por eso mejor con el local abierto, vaya que Vicente decida irse al de al lado...

España, actualmente esta cerrada por reformas, (aunque no se si es por demolición, de derechos, de libertades...) hemos decidido hacerlas a conciencia y todas de golpe. El inconveniente, es que se esta afectando la economía de base, se ha dejado de facturar, los clientes se están yendo a otros locales que permanecen abiertos, que ofrecen más comodidad... Vicente, se ha ido….

No se si seremos capaces de atraerlo otra vez...

Acometer reformas tan profundas, sin tener en cuenta el perjuicio posterior nos puede costar caro, muy caro. No se esta teniendo en cuenta la merma de nuestra producción, el cierre de empresas ocasionado por las tremendas medidas, las cifras de paro mayúsculas, la pobreza en las calles y la caída de los servicios sociales, que eran todo un atractivo de nuestro negocio.

Siempre es preferible hacer las reformas a local abierto, reformo el mercado laboral, favoreciendo a las empresas, pero con compromisos de contratación, de formación, de mejoras de la productividad, no facilitando el despido, mermando los derechos y esclavizando al personal…

Subo el IVA, pero promuevo campañas de consumo, facilito el crédito a las familias, las ayudo a poder seguir viviendo…

Atraigo inversiones, facilito la instalación de empresas, pongo en marcha planes de desarrollo territoriales, creo tejido industrial, y no recorto aranceles, facilito las importaciones y me someto a cotas de productividad impuestas por Europa…

Así, si, a local abierto, bienvenidas las reformas que puedan mejorar nuestro futuro.

Como ahora, no, ya que todas, supongo que con las prisas y la falta de meditación, van en perjuicio del mismo…

Hoy, los capitales huyen, a pesar de los indultos fiscales y de las favorables condiciones marcadas por el gobierno para, se supone, favorecer a las empresas. El consumo se ha caído y hemos perdido nuestra soberanía. Y más que vamos a perder. A partir de ahora, nos ponemos a las órdenes de Bruselas, que es quien va a pagar las reformas, y el inversionista, siempre manda.

Si lo admitimos, todo estará perdido.

No es posible mantener esta situación por más tiempo. Puede que Vicente no se vuelva a acordar de nuestro localito y opte por paraísos cercanos, menos problemáticos...

Ni una sola e las medidas y reformas del gobierno van en línea de mejorar la situación

La reforma laboral parece hecha para empeorar las cifras de desempleo, el ataque frontal a los desempleados es casi un insulto y la falta de apoyo a los emprendedores, con esa ley que no termina de cuajar es evidente. Cada día damos menos y peores servicios y por perder, perderemos hasta el turismo sanitario, que aunque utilizaba nuestros hospitales (no de forma gratuita como nos quieren hacer creer, sino pagados por los convenios cerrados con otros países, porque turismo sanitario es el de los europeos que quieren beneficiarse de una mejor atención aquí, no la de los pobres africanos o sudamericanos que han llegado a nuestro país en busca de una mejor vida), se dejaban unos euros en bares, hoteles y cafeterías (además de pagar aunque de forma diferida sus intervenciones hospitalarias y quirúrgicas). Nuestra calidad esta más comprometida, la confianza / país es desastrosa (eso que mide la prima de riesgo)

Nos estamos cargando el negocio.

Ahora, solo llegan ya especuladores (léase Euro Vegas, especulación al por mayor. Mucho dinero publico para el proyecto, le financiamos más del 60% de la inversión como atractor para que se instale aquí. Si la inversión funciona, éxito político, y si fracasa, más deuda para el pueblo) y no verdaderos inversionistas, los empresarios huyen de nuestro territorio hacia tierras más baratas y donde el mercado laboral es aun más libre. La verdadera culpa, es de una política arancelaria incorrecta, que permite producir en terceros países a precio de ganga y traer los productos a España al mismo costo que si los trajésemos a Madrid desde Antequera…

Esa política arancelaria es la que promueve puestos de trabajo de bajo costo en China y Marruecos, donde por ejemplo a las empresas españolas que ya no producen aquí, y que se aprovechan del nulo costo de sus movimientos fronterizos, pagan sueldos de miseria y en condiciones casi de esclavismo.

Claro, que con un par de reformas mas, tenemos a disposición de esas empresas un buen montón de esclavos, los actuales parados, que para no perder las ayudas, tendrán que aceptar cualquier trabajo, aunque sea cosiendo para una de las mas grandes fortunas del mundo,… y sin rechistar…

Más IVA, menos salarios, más recortes, menos “gratuidad”, menos ayudas, pensiones más bajas, jubilaciones más tardías…todo eso es igual a menos consumo… Menos consumo, menos demanda, menos trabajo, más paro, menos empresas, más crisis…

Adiós Vicente, adiós...

Jose Ramiro, bloguero