La
incertidumbre, hablando de mecánica cuántica, es una ley que determina que de
una partícula no es posible conocer son certeza su posición y su velocidad.
Esto ocurre por que el mismo acto de medir uno de los parámetros desvirtúa,
afecta de tal manera al otro, que hace imposible conseguir el dato.
Einstein,
creador de las teorías de la relatividad general y de la relatividad especial,
bellas teorías que describen el funcionamiento de lo macroscópico con una
certeza casi perfecta (véase que el casi perfecto viene dado por la multitud de
experimentos aun no realizados para asegurar que estas teorías dejen de serlo y
se conviertan en leyes naturales), con ocasión de una de sus habituales
discusiones "carteadas" con otro insigne físico, Niels Bohr,
dijo de forma contundente la frase, como queriendo exigir a la naturaleza
que en el limite de lo perceptible se sometiera a lo dictado con tanto acierto
en sus teorías, "Dios no juega a los dados" , a lo que Bohr le
respondió de forma aun mas contundente "Sr. Einstein, ¡deje de decirle a Dios
lo que debe hacer!". La naturaleza es algo más compleja de lo que cuentan
los libros sagrados y el tiempo va desmintiendo muchos de sus asertos.
Bohr
solía decir que Einstein, amante de lo posible y de lo explicable, siempre era
lógico en sus razonamientos, pero que en mecánica cuántica esto no basta, hay
que pensar, incluso en lo que parece imposible.
La
imaginación, muchas veces se convierte en herramienta esencial en este tipo de
mecánica, que predice cosas que ni en lejanos tiempos futuros se podrán
probablemente comprobar, cosas que jamás veremos más que por sus efectos
colaterales.
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La misteriosa (para Einstein) dualidad onda-partícula |
Es
la mecánica cuántica la que explica , siempre de forma matemáticamente compleja,
el porque las cosas que están formadas por partículas, en su expresión
macroscópica se comportan según las leyes de la mecánica clásica y en su
descomposición microscópica, subatómica, el comportamiento es aberrante, a
veces como algo solidó y perfectamente mensurable y a veces como si solo fuera
algo virtual, moviéndose y vibrando como solo puede explicar la teoría de
ondas, y compatibilizando, en ese submundo los dos comportamientos, a veces
como partícula, a veces como onda...
Dios
no juega a los dados, o si, depende de quien mire a Dios y desde que
perspectiva lo mire.
Los
creyentes, (algunos, que no todos) tiene un comportamiento casi tan aberrante
como las subpartículas en la mecánica cuántica.
Por
un lado, defienden la idea de un dios determinista, que todo lo creó y todo lo
controla, que ordeno nuestro pasado y conoce nuestro futuro, que en algún libro
celestial debe estar escrita la historia de cada uno de nosotros, nuestro
inicio y nuestro fin, nuestro nacimiento y nuestra muerte, el curso de nuestras
vidas...
Para
ellos el azar no existe...
Por
otro lado, defienden como bien supremo del ser humano el libre albedrío…
Perversa
imaginación la de un Dios que permite tanta maldad y tanto dolor en el mundo.
Si de verdad el azar no existe, ¿por que lo consiente?
Cuando
un creyente muere o padece una grave enfermedad, o sufre algún
contratiempo en su vida, es habitual oír frases como " castigo de Dios"
o "si es así es por que Dios así lo quiso".
Parece
extraño que ser tan poderoso consienta tanta maldad en el mundo por el
creado.
Siempre
queda la excusa de Satán, el maléfico, o como quieran llamarlo, que lucha
constantemente con el sumo hacedor por dominar su creación.
Pero
si es tan poderoso, ¿por qué consiente la existencia del diablo...? ¿Por qué no
lo apea de su malvado trono? ¿Por qué no cierra definitivamente los infiernos,
incluso los terrenales?
Dicen
que esta en todas partes, pero no debe ser cierto.
Dudo
que esté en los desiertos donde la gente mata por conseguir el líquido elemento
o en los países donde el hambre se lleva la vida de inocentes que el único
pecado que han cometido, salvando el original, que lleva ya un castigo
acumulado de varios siglos, es haber nacido allí en vez de aquí.
Dudo
que esté presente en la mente de los asesinos, ni tan siquiera en cómplice
compañía del diablo; dudo incluso que tenga algo que ver con la pederastia que
tanto han protegido y cometido sus representantes en la tierra, dudo que esté
presente, por ejemplo, en los consejos de ministros de nuestro país, a pesar de
lo muy creyentes que son nuestros ministros, donde se deciden maldades contra
el pueblo gobernado, dudo que ni tan siquiera se pasase por la Alemania de
Adolf Hitler, o por las oficinas de las monjas que revendían en Valencia el
alimento proveniente de donaciones para los que nada tienen; dudo de su
presencia en los países islámicos donde se maltrata la figura de la mujer,
donde se la esconde bajo cobertores de tela negra y se la relega al mero papel
de esposa y madre, donde las niñas no pueden estudiar y no se les ve por las
calles; dudo que admita como castigo la amputación de las manos del que
viviendo en la mas absoluta de las miserias roba para sobrevivir; dudo que se
asome a la frontera de mellilla donde hacen grupo los “asalvajados”
subsaharianos en espera de poder saltar la barrera que los separa, según su
creencia, del verdadero paraíso terrenal; dudo que se pasara por Sudáfrica en
tiempos del apartheid; dudo que acompañe en ese viaje sin retorno a los que se
montan en pateras y cayucos arriesgando su vida para encontrar un sitio donde,
si sobreviven, intentar vivirla; dudo que exista, y si existe, si que juega a
los dados, juega, y sus apuestas, a veces perdedoras deben ser las que provocan
las maldades del mundo.
Nuestros
ministros, los políticos del PP, y alguno de otros partidos también, juegan con
el en la misma mesa, se encomiendan al papa de los cristianos y le piden que
rece por España, seguramente por su incapacidad manifiesta de sacar al país del
atolladero donde ellos mismos lo han metido, y una ministra le pide la virgen
del Rocío (una de las muchas representaciones de la extraña madre que dio a luz
siendo virgen un hijo de Dios, siendo el padre una paloma) que de trabajo a los
españoles, y la otra pide a otra representación de la madre divina, que en
principio es la misma que la otra, ayuda para salir de la crisis...
Deberían
de dejar de buscar ayuda divina y tocar suelo, buscar soluciones terrenales a
problemas terrenales, no divinos…
Dios,
en contra de lo que pensaba Einstein, debe estar en este tiempo delante de la
mesa de apuestas, jugando, y no los oye...
A
los dados, o quizás a la ruleta, donde las apuestas son más fuertes, y el
premio más goloso, pero el riesgo de perder también es mayor.
Si
esta jugando, alguien, no se, quizás su delegado terrenal que reside en la
Ciudad del Vaticano, debería decirle que el ser humano, ese que dicen que creó,
esta cansado de injusticias, de la escusa del diablo, del maniqueísmo que
trasmiten y de excusar en el libre albedrío las maldades del hombre (y la
mujer, que no quiero ser sexista) cuando si de verdad es todopoderoso, no
debería tener enemigos, cuando si de verdad esta en todas partes, no es posible
que consienta la pobreza, el hambre, la locura, la corrupción, la enfermedad,
el robo y la prevaricación, la injusticia, las guerras y los dictadores, la
leyes que en su nombre se imponen allí donde parecía renacer la primavera, su
crueldad, no debería permitir el sometimiento de las mujeres en algunas
sociedades, no permitiría la exclusión social ni la discriminación por ser
sexualmente diferente de los cánones ordenados por su santa madre iglesia, ni
diferenciaría en la tierra a los ricos de los pobres, o aún más, beneficiaria a
los pobres en lugar de a los ricos, no permitiría la acumulación de riquezas de
sus representantes terrenales, ni la pederastia, ni la maldad en cualquiera de
sus formas... Si tan poderoso es, no necesitaría, como parce que necesitó, que
su hijo bajara a la tierra y castigara a latigazos a los mercaderes de hombres…
No
me creo que exista... O quizás es que está mal representado...
Igual,
el experimento del eurovegas patrocinado por la, seguro muy creyente, ex presidenta
de la comunidad madrileña, es simplemente un atractor para hacer que por fin
baje a la tierra, a España, tentándolo con vicios y azar, justo lo contrario de
lo que postulan sus defensores...
No,
no existe, o al menos, no es tan todopoderoso como dicen, el diablo le esta ganando
la partida...
Siento
haber sido en este post tan irreverente… Si a alguien he molestado, mis más
sinceras disculpas…
Jose
Ramiro, bloguero
Lo dices claramente, el diablo le está ganando la partida.
ResponderEliminarYo no veo la irreverencia por ningún lado.
Sencillamaente expresas lo que crees ¿No?
Me gusta tu escrito, amigo Ramiro.
Te felicito sinceramente. Me ha encantado este escrito, es de altura. Gracias.
ResponderEliminarPD: Te voy a copiar el dibujo porque me va estupendo para una de mis frases, no te preocupes que pondré tu dirección para que la gente te busque. Besos.