sábado, 21 de abril de 2012

¡Valla tela con Gallardón! "Guinda sobre la reforma laboral"

Gallardón pone ‘la guinda que faltaba’ a la reforma laboral: los trabajadores tendrán que pagar para recurrir las sentencias

En los años 50, en lo más duro del franquismo, se impuso el sistema de tasas judiciales que penaba el acceso de los ciudadanos a la ley. Claro, que aquello era una dictadura y los impuestos que recaudaba el Estado le llegaban en gran medida por contribución indirecta, ya que la recaudación por la renta era prácticamente inexistente. Un sistema al que puso fin en el año 1986 el Gobierno de Felipe González con una doble idea, más ajustada a un Estado democrática y moderno: facilitar el acceso a los tribunales de los ciudadanos, y que la Justicia se financiara con cargo a los Presupuestos Generales, alimentados con los impuestos que pagamos todos.

Tasas por recurrir sentencias laborales. Un hecho que ni Aznar impulso
Pero especialmente dura, dada la situación actual en el mercado de trabajo, va a resultar la reimplantación de las tasas franquistas que se derogaron en 1986, como decimos, en el ámbito laboral. Mucho más teniendo en cuenta la conflictividad que ya se está produciendo a partir de la aplicación de la nueva y dura Reforma Laboral. “Ya estamos viendo –dicen a este periódico en el sindicato UGT- un aumento muy significativo del volumen de reclamaciones en los gabinetes de abogados laboralistas. Y esta situación no va sino a acelerarse en los próximos meses”.