viernes, 25 de mayo de 2012

¿Quebranto a la institución? ¡NO!


La polémica levantada por los viajes de Divar a Marbella demuestra que la justicia de este país esta podrida.

El presidente del CGPJ, acusado de uso indebido de dinero publico, ve como archivan el caso.

Posteriormente, decide no dimitir y sus adláteres piden la dimisión del acusador, José Manuel Gómez Benítez.

No da la cara ante la prensa y manda a la portavoz del consejo a dar explicaciones de lo que sin lugar a dudas es un abuso por parte de Divar.

Dicen que lamentan “el profundo pesar por el quebranto a que se ha dado lugar, no solo para el Poder Judicial, sino para todos y cada uno de los jueces y magistrados que lo conforman”

No dicen que el verdadero quebranto es el económico hacia las arcas del estado, desde donde el señor Divar se pagaba sus gastos “vacacionales”, o así lo entendemos.

Dice el susodicho señor que él es presidente del CGPJ 24 horas al día, 365 días al año, y eso justifica esos gastos que pueden producirse en cualquier momento y lugar, dadas sus obligaciones.

Eso que dice, no es una justificación, es una razón. La justificación es que conozcamos con quien y porque se producen esos viajes y gastos.

A los pequeños empresarios y autónomos de este país, que desempeñan su labor 24 horas al día, los 365 días del año, que no le vengan con tonterías. Cuando cenan con sus amigos, la cena la pagan de su bolsillo, no de la caja de su empresa, y cuando se van de puente, la gasolina se paga de la misma forma, de su bolsillo.

Si el caso se diera en un ente no relacionado con la “justicia”, es seguro que, como mínimo, se investigaría.

Aquí, se archiva el caso, y con un alarde de soberbia, ni siquiera se da la cara; eso si, se pide matar al mensajero.