martes, 6 de noviembre de 2012

La razón y la imaginación



Sin entrar en el criterio personal de cada uno, ni por supuesto en sus creencias o fe, no deja de sorprenderme la cantidad de gente, a la que se le supone una cierta formación, que defiende ideas chabacanas con respecto a la existencia o no de los espíritus, a la sabiduría oculta de chamanes y brujos, a las teorías sobre el mas allá de la muerte o a la visita de seres espaciales a nuestro despreciable planeta, por pequeño e insignificante, en un universo que a efectos de la capacidad humana de comprensión es prácticamente infinito en sus dimensiones.
   
Dice Iker Jiménez que se sorprende de las reacciones a los comentarios de Mariló Montero con respecto a la portabilidad del alma en los restos de un cadáver si se usaran estos restos para salvar la vida de alguien que necesitara un transplante de órganos, y promete un amplio debate próximamente con especialistas en… ¿Almas?...

Y a mi, lo que me sorprende es que alguien que se mueve a diario entre supercherías y falsas creencias pueda dar crédito a tan ilógica idea. Ciencia y razón se oponen de frente a la fantasía de algunas cabezas...

Claro, que Iker deja sugerir en sus comentarios que desde el inicio de los tiempos estamos siendo visitados por seres de otros mundos. Y lo hace desde la ausencia absoluta de ni un sola prueba científica de la existencia de otros mundos habitados, y ni tan siquiera de una sola evidencia de esas visitas, que no sean la de los que mentalmente alguna vez fueron abducidos, o de los que declaran abiertamente haber tenido contactos en la tercera fase. Gente sin duda de gran imaginación... Gente que ve astronautas en los glifos de las culturas maya y azteca y seres de otro mundo en pasajes bíblicos montados sobre carros de fuego (ovnis)

Soy yo de los que defienden que la vida no es propiedad de este planeta ni una característica de este, y que con toda seguridad, este experimento de la naturaleza se ha reproducido en todos y cada uno de los sitios donde pueda ser viable.

No tengo dudas al respecto y sé, aunque solo sea por pura deducción, dada la inmensidad del mismo, que en el universo no estamos solos.

Otra cosa es pensar, y mucho menos creer, en la posibilidad de que estemos siendo visitados.

Las leyes de la física, tienen un comportamiento universal, lo que quiere decir que son las mismas aquí, en nuestro planeta, en nuestro sistema de referencia, que en cualquier otro recóndito sitio en el universo conocido.

Esas leyes, y hasta ahora no hemos podido demostrar lo contrario, hacen que el viaje interestelar sea en la practica inviable.

Las enormes distancias a cubrir y las limitaciones que impone la teoría de la relatividad a la velocidad posible en esos desplazamientos (a mas velocidad mas masa) directamente los imposibilitan, o cuando menos los eternizan.

Alguien dirá que esto es desde la ciencia que conocemos y que con otras leyes físicas, con otros y mayores conocimientos esto seria posible. Error, repito que las leyes por las que se gobierna el mundo fisco son las mismas para cualquier lugar dentro de nuestro universo, y todo apunta a que la teoría de la relatividad es ya mas ley que teoría. Nadie ha podido desmentir sus predicciones hasta ahora, y cada nuevo experimento asienta sus textos como una realidad...

La teletransportacion, el hiperespacio, el salto a través de cuerdas o agujeros negros son solo objetos literarios de los libros de ciencia ficción, con mucho mas de ficción que de ciencia, y si bien es cierto que algunas teorías predicen que estos dos últimos objetos interestelares pudieran ser puertas dimensionales, nadie, repito, nadie que se acercara lo suficiente a alguno de ello podría contarlo, quedaría desmembrado, roto en trozos aun inferiores a los propios átomos y seria engullido en un mínimo chorrito de partículas hacia su misterioso interior. Las grandes naves espaciales, con capacidad de moverse incluso en distintas dimensiones, lo mismo que la hibernación como método para dejar pasar el tiempo sin que el tiempo pase por nosotros, que se usa tanto en películas del genero, es solo cosa de películas.

Por otra parte, la humanización de los que nos visitan llama la atención poderosamente.

En nuestro planeta conviven con los humanos millones de formas de vida distinta, sin embargo, todos los visitantes que llegan a nuestro mundo son humanoides, bípedos, tienen dos ojos y nariz, o todo lo mas son reptilianos de forma humanoide. (La antigua imagen de un "marciano" con antenas, solo es un toque tecnológico otorgado a los seres extraplanetarios por la imaginación de los visionarios que han contactado con los emisarios de otras civilizaciones)

Poca imaginación se le atribuye al sumo hacedor al suponer que en los millones de planetas donde seguro que es posible la vida ha optado por algo tan imperfecto como el ser humano, o parecido, y poca creencia en las leyes de la naturaleza al pensar que solo algo parecido a nosotros será capaz de desarrollarse y llegar a tener la facultad de pensar.

Si la vida ha realizado algún que otro experimento en lejanos planetas, su desarrollo no tiene por que parecerse al nuestro, y es mas, con toda probabilidad será absolutamente distinto. Ni reptiles, ni humanoides, ni todo lo contrario, sino cualquier otra forma ni tan siquiera imaginable.

Podrían llegar a ser tan distintos de lo que conocemos que entra dentro de lo posible que ni siquiera fuésemos capaces de identificarlos como seres vivos.

Cualquier pequeña variación en la masa del planeta, por ejemplo, que significaría un aumento de la fuerza de la gravedad, implicaría la evolución de seres radicalmente distintos a nosotros, ya que sus esqueletos, si es que llegan a desarrollarlos, tendrán que adaptarse al sobreesfuerzo que significa vivir con unos kilos de mas...

Mi "deformación" científica me obliga a no creer en esas visitas,  ni en actos de brujería, ni en adivinadores o profetas, ni por supuesto en un alma que lejos de comportarse como aliento divino se dedica a trasladarse a lomos de un corazón o de un riñón a efectos de conquistar para el maligno a otro ser viviente.

Para los que creen en el alma, sustancia etérea y divina, habría que aclararles además, que si se produjese el traslado de una parte de su indivisoria inconsistencia a otro cuerpo, no seria bien recibida en ese cuerpo en el que, aunque algunos no lo creamos, debe morar un alma completa, que seguro no le permitiría el hospedaje. Las almas parece que son muy celosas de su intimidad, y se reparten a razón de una por cuerpo. No encuentro en toda la literatura sobre el tema dos almas compartiendo cuerpo.

Ya sé que estoy alejado de la fe, pero mejor eso que culpar a los dioses de todo lo bueno y todo lo malo que hacemos los humanos.

No se puede culpar más que al ser humano del desprecio con el que trata a sus semejantes, de las injusticias que se cometen cada día, del hambre consentida en el mundo, de la no erradicación de las enfermedades que se dejan erradicar...

Si tener alma es lo que nos distingue del resto de los seres vivos del planeta, tengo que pensar que es la responsable última de la maldad. No hay otro ser vivo en la tierra capaz de matar por matar, de acumular riquezas, de esclavizar a sus iguales. Ni los animales mas salvajes, que sólo se mueven por instinto, que no tienen la facultad de pensar, y mucho menos son poseedores del regalo divino de un alma son tan retorcidos.

Ellos matan o se violentan solo para alimentarse, para defender sus territorios o, todo lo más cuando se disputan otro animal de sexo contrario en ese afán natural que comparten con los humanos por reproducir la especie, pero jamás por un tema de dudoso honor o pura ambición. Sin duda, el ser humano es el peor de entre los animales que pueblan este mundo.

Como diría mi madre, mejorando lo presente, esto es lo que hay...

Jose Ramiro, bloguero