miércoles, 24 de diciembre de 2014

Perder el norte


La tierra, en su larga vida, ha mantenido siempre una especie de escudo energético, un campo magnético, que toma su fuerza de la lucha entre el núcleo de hierro sólido y del mar de hierro liquido que lo rodea en el centro del planeta.


Afortunadamente persiste, a pesar de que en los muchos siglos de existencia va fluctuando en cuanto a su potencia, ya que es el encargado de desviar la constante lluvia de partículas cargadas que intentan bombardearnos desde el universo, y muy especialmente las que desde nuestra estrella se envían cada vez que hay una tormenta solar.


Como buen campo magnético, es dipolar, y tiene sus dos correspondientes polos, el norte y el sur, que graciosamente no son coincidentes con los polos geográficos de nuestro  mundo (en realidad el polo norte magnético está al sur del planeta, pero por convencionalismo y para no producir errores se designan al revés para que sean coincidentes con los marcados en los mapas, que se refieren a los geográficos, no a los magnéticos)  y a lo largo de los años se van moviendo de forma cíclica hasta llegar a invertirse, cosa que denota la polaridad de los elementos magnetizables de los distintos estratos de la corteza terrestre.  Desde hace ya muchos años los científicos conocen esta peculiaridad.

La primera vez que conocimos su posición exacta fue gracias a James Ross, que lo encontró allá por 1831. Posteriormente a esta fecha, nadie intentó llegar de nuevo a él hasta el siguiente siglo, en 1904, y se topó con la sorpresa de que no estaba allí donde lo había encontrado el buen Ross. Amundsen, que fue aquel viajero, pudo comprobar que se había desplazado unos 50 kilómetros desde la datación anterior.

Actualmente, se calcula que el polo norte se está moviendo a una velocidad de entre 10 y 40 kilómetros por año por tierras canadienses en dirección a Siberia, por lo que en pocas décadas es previsible que abandone temporalmente las tierras norteamericanas.

Por eso, cada vez que lo encontramos, al poco lo perdemos.

Es como lo que le pasa a mucha gente… que pierden el norte…

Cuando votamos, creemos que lo hemos encontrado, y al poco nos damos cuenta que otra vez lo hemos perdido…

Un fiscal anticorrupción que defiende a una infanta corrupta, un partido que tiene que ser expulsado de una causa contra un corrupto por actuar como defensa, un presidente del gobierno que solo gobierna para los poderosos y confía plenamente en todos los que posteriormente se descubre que se lo están llevando crudo, un ministro de interior que legisla contra las libertades del pueblo y persigue a los sin nada, que pone rejas al campo para que no nos entren “ilegales”, unos presidentes autonómicos que se corrompen o dan cobijo a corruptos, un ministro de economía que vende la burra de  que España es el motor de Europa, un ministerio de sanidad que privatiza el sistema y niega tratamientos a enfermos que morirán sin los mismos, un ministerio de hacienda que perdona a los que defraudan, un ministro de industria que se somete a los intereses de las petroleras, el banco malo y los bancos malísimos, los que se pliegan a intereses ultranacionales, los que se olvidan de los intereses nacionales, los que salvan ladrillos y derrumban familias, los que venden lo publico, los que no ven la pobreza infantil y si la obesidad, los que limosnean  en las iglesias y roban fuera de ellas, los pedófilos, los violentos, los que no ven a la mujer como igual, los empresarios con beneficios que no reparten, los políticos en general, los policías que solo padece cuando van de paisano, los que ven en el color de piel diferencias, los que desprecian al colectivo LGBT, los que se escudan en el “y tu más”, los que cortan cabezas de rehenes y los que bombardean niños, los que secuestran, los que torturan, los violentos físicos y también los psíquicos, los que desahucian a las personas, los que se enriquecen con la pobreza de otros, los que justifican estas atrocidades, todos estos y algunos más, …han perdido el norte.

Otros, lo encuentran siempre que lo buscan.

Las ong’s que luchan contra el ébola, la enfermedad y las injusticias, Caritas, Cruz Roja, los que mantiene comedores sociales, los que paralizan los desahucios, los que protestan ante la injusticia, los indignados, los enfermos que reclaman sus tratamientos, los antiviolencia, los que cumplen con sus obligaciones fiscales, los que no discriminan y no justifican la discriminación, la buena gente de la que está el país lleno, los que confían en un mejor futuro, los que lo pelean, los que no se someten, los que protestan, los que ayudan con lo que pueden y a veces con lo que no pueden, los que participan, los que acogen, los que salvan vidas aun arriesgando la suya, los que informan de verdad, los que no manipulan, los que se arman con la palabraa y no con las pistolas, los que defienden derechos y no los destruyen, los que colaboran, estos y muchos otros, …estos saben donde está, no lo pierden de vista ni un momento…

Es de agradecer…

Estos últimos son los que nos sirven de brújula, los que se empecinan en marcar el norte, los que nos marcan la dirección en la que movernos… sin perderlo de vista.

Estos son los que deberían gobernar (gestionar) el país…
 
Jose Ramiro, bloguero

sábado, 20 de diciembre de 2014

Tiempo de rebajas



Diciembre es por lo general tiempo de compras. Las fiestas familiares hacen que salgamos a la calle en busca del “detalle” con que obsequiar a quien durante el año ha compartido lo bueno y lo malo con nosotros.

Papa Noel, los amigos invisibles, las comidas de empresa (para los que tienen la suerte de estar en alguna empresa), los regalos de reyes,  hace que los comerciantes adelanten la navidad, a la vez que adelantan, cada vez más,  así mismo las tradicionales rebajas de enero que ya empiezan en diciembre, con idea de paliar en lo posible el efecto devolucionista que precede a estos fastos donde los regalos vuelven a las cajas para cambiarse por ellos mismos pero a mejor precio.

La prisa por capitalizar los stocks de los almacenes hace que todo vaya muy rápido y muy adelantado a las fechas primigenias de estos acontecimientos, por otra parte, ya históricos.

Antes, hace años, la navidad empezaba cuando oíamos por primera vez aquello de “Ya es navidad en el Corte Ingles” y posteriormente empezaban a aparecer multitud de luciérnagas eléctricas que engalanaban las calles de nuestras ciudades. Ahora, los ayuntamientos inician la iluminación anticipadamente y el pequeño comercio se apresura a adelantar sus ofertas navideñas antes de que los grandes almacenes lancen la campaña.

Todo va muy de prisa en estos tiempos modernos…

Este año, por adelantar, diría que estamos adelantando incluso el carnaval, esa pagana fiesta, que no toca todavía, donde todo se disfraza hasta perder la identidad, hasta parecer lo contrario de lo que es. Es tradición ver hombres vestidos de mujeres, vivos que parecen muertos, gente seria vestida de payasos y payasos vestidos de gente seria, mascaras que ocultan la verdadera faz del portante y otras que muestran sus verdaderas caras. Muchas veces, el disfraz de cordero no esconde al lobo que lleva dentro.

Dimite Torres Dulce, como no, por motivos personales. Y es que es probable que personalmente esté ya cansado de las presiones políticas para “aliviar” la presión de la justicia sobre el partido en el poder y los que estuvieron en el poder. Nombran a Consuelo Madrigal como nueva fiscal general del estado. Sin duda con un perfil mucho mas conservador y por que no decirlo, casi seguro con un mandato claro de “arreglar” esos asuntillos. La Fiscalía, órgano perfectamente jerarquizado, dará a no mucho tardar instrucciones a los distintos fiscales anticorrupción para frenar los procesos en marcha, cuando no los convertirá en defensores de los corruptos. Algun caso ya conocemos… Pronto veremos seguramente al lobo bajo la piel del cordero…

Dimite Ana Mato, bajo un disfraz de honestidad política (en lo privado sigue siendo una inculpada a titulo lucrativo de los tejemanejes de su ex marido) e inmediatamente, se le regala la vicepresidencia de la comisión de cooperación internacional (con solo los votos de su partido) que le garantiza una subidita de sueldo de 1.000,00.-€ sobre lo que percibía ya como diputada, por que eso si, muy honesta, pero dejó el ministerio conservando el acta de diputada que le sirve para mantener un cierto estatus imprescindible para su vida. Los lobos, siempre van en manadas…

El consejo general del poder judicial borra de un plumazo al juez Ruz disfrazando el acto como una renovación que en realidad no hacia falta, pero el macho y la hembra alfa de la manada son claros en sus instrucciones, y hay que evitar que estos asuntos que lleva sigan adelante. Cambiando el juez, como mínimo dilataran el proceso hasta que la gente se olvide.

El “atentado” de ayer a la sede del PP hace que salgan victimizados del acto de un chaval paranoico que viendo fantasmas tras las mascaras de los políticos que tanto prometen y tanto sonríen, decidió, en su golpe de locura, “destruir” la clase política. Declaración institucional de tranquilidad por parte de la secretaria general del partido, visita publicitaria del presidente a la sede, tonterías con animo de parecer graciosas en boca de Esperanza… Pobre orate, que pensó que con dos botellas de butano salvaría a los corderos, que asustados por este ataque renovarán la fuerza de su voto. Casi seguro. Los corderos no son de mucho pensar, con tener un poco de pasto que llevarse a la boca, se mantienen discipléntemente en el redil.

La velocidad con que se conoció la personalidad del presunto genocida político hizo que no tuviéramos que escuchar de boca del ministro del interior o del portavoz de turno que todo apuntaba a ETA. Mantener vivo el desencuentro fideliza a las victimas y atrae a quien no quiere que el conflicto, ya acabado, pase a ser solo una referencia en los libros de historia.

Nombran ministro al portavoz y colocan en su lugar a un charlatán que se mueve por Intereconomia y otros medios afines dejando perlas como que “algunos se han acordado de sus padres, parece ser, cuando había subvenciones para encontrarles” en referencia a los muertos de las cunetas del conflicto civil que pasamos en esta tierra, donde según el, claro, “la segunda republica dejo un millón de muertos”. Este personaje que piensa que la desnutrición infantil que hoy es evidente en España a causa de la larga crisis y a los recortes es “responsabilidad de los padres”, que piensa que la plataforma de afectados por la hipoteca es poco menos que la “novia de ETA”, que dice del juez Santiago Pedraz que es “un pijo ácrata” porque dijo comprender las manifestaciones del 25-S, que se muestra convencido de que la gente no sale a la calle porque “sabe que el gobierno hace lo que debe”… y mil ejemplos más…

Otro lobo, y con aspiraciones a macho alfa… y este ni siquiera se esconde bajo la piel del cordero

Tiempo de rebajas. Rebajas de derechos, de salarios, de bienestar, de paz social…

Esto es lo que tienen estas fechas… muchos amigos invisibles y algunos enemigos muy visibles…

Jose Ramiro, bloguero

domingo, 14 de diciembre de 2014

Dar cera, pulir cera…



Es la frase con que culminaba la fase de su primer entrenamiento el pequeño aspirante a karateka de aquella película de 1984 (karate kid) con la que el maestro conseguía dos cosas a la vez.  Por una parte el chaval fortalecía su musculatura y por otra el paciente maestro conseguía que sus suelos pareciesen recién instalados, brillantes, impolutos.

El impaciente alumno, no acababa de comprender de que iba aquello, el lo que quería era formarse en un arte marcial legendario para vencer en las peleas callejeras. No aspiraba a ser un gran campeón ni nada por el estilo, sino que terminase el abuso al que se veía sometido por otros, digamos más preparados, y su maestro perdía el tiempo mandándole hacer tareas que aparentemente nada tenían que ver con aquello…

Su joven mente no le hacia suponer que encerar el suelo no era mas que una especie de tabla de gimnasia que preparaba su cuerpo para lo que vendría después, dotándolo de una formación física, que si bien se podía conseguir de otra forma, quizás no tan efectiva, lo preparaba para el combate.

Y es que no hay objetivo que no requiera de una cierta preparación, de un esfuerzo, de una formación adecuada que garantice el éxito de aquella empresa que uno pretenda acometer, aunque a veces nos parezca que aquello que hacemos o aprendemos no nos valdrá para nada.

Con seguridad, nuestros hijos e hijas, aquellos que se inclinen o se hayan inclinado por algo que tenga que ver con las ciencias, lo habrán pasado mal en el duro entrenamiento que les supusieron las asignaturas de letras y viceversa.

Con el tiempo, comprenderán que aquel sufrimiento no era más que parte del equipaje necesario para enfrentarse a la vida futura, como lo fue el desagradable trabajo de pulimentar el suelo de la casa de su maestro para el pequeño héroe.

Las cosas en la vida cuestan…

Conseguir  las libertades de nuestra sociedad ha costado un sinfín de esfuerzos y muchas vidas, de aquellos que en la lucha quedaron diseminados por los caminos, y de aquellos otros que en su defensa vieron segada su vida por un terrorismo sin sentido.

El robo de libertades y derechos a los que no somete este gobierno, el desparpajo con el que se ríen de nosotros mientras viven en la mentira permanente y el robo de los recursos públicos, nos hacen pensar que debemos reaccionar, que debemos enfrentarnos a ellos, pero antes, hay que prepararse, que organizarse, que formar un frente común contra el abuso que nos permita luchar con al menos una pequeña esperanza de salir ganadores. Solo con la indignación no se gana esta guerra que, decididamente tiene una cita para el gran enfrentamiento.

Cuando llegue el momento de enfrentarse a las urnas, tenemos que llevar clara la supremacía del pueblo, tenemos que tener claro que quien vota decide, y que lo que se vota es decisorio.

Se trata de poder pasearnos después con la cabeza alta, sabiendo que somos parte del cambio necesario para retornar, aunque sea poco a poco al estado anterior a las cosas, sabiendo que somos participes de la recuperación de las libertades y los derechos que sigilosamente a veces y a veces con descaro nos han ido arrebatando. Tenemos que aprender a sonreir ante sus miradas, mostrándoles el mismo y afectuoso desprecio que ellos nos muestra.

Nada es eterno, y nos lo han demostrado con creces.

Un somero repaso a los derechos fundamentales “consagrados” en la constitución nos da una idea de quien nos gobierna y para quien gobierna.

Derecho a la vida: se privatizan hospitales, se niegan tratamientos, se recorta en dependencia, se cierran quirofanos y camas, se derivan enfermos a la sanidad que préviamente han privatizado…

Derecho a la integridad física y moral: se faculta a los policías antidisturbios para el castigo desmedido, y se les dota de armas y medios (pistolas eléctricas, cañones sónicos, bombas de agua a presión, porras, chalecos y cascos de ultima generación) que atentan gravemente contra nuestra integridad física. Un buen golpe desmoraliza a cualquiera…

Derecho a la libertad confesional, estado laico: se condecora a las vírgenes, se las hace alcaldesas a perpetuidad, se les implora ayuda para que nos saquen del bache del paro, nuestras representantes políticas se visten de mantilla y ellos besan las cruces con frenesí mientras favorecen la educación segregada y los rezos mañaneros de los alumnos…

Derecho a la seguridad jurídica y a la tutela judicial efectiva: desmantelada con la ley Gallardón que impone tasas que impiden de hecho esa tutela y que hasta los jueces critican...

Derecho a la vida privada, que incluye el derecho a la intimidad, el de la inviolabilidad del domicilio el secreto de las comunicaciones y la protección de datos en formato digital: la nueva ley de seguridad ciudadana destruye estos derechos, permitiendo que se nos pueda grabar en nuestra propia casa, que se puedan intervenir los correos postal y electrónico, que se puedan pinchar teléfonos al libre albedrío del ministro del interior o de sus lacayos sin la intervención de un juez que garantice que esos actos son necesarios y que proteja el contenido de las investigaciones…

Derecho a la igualdad ante la ley: la aplicación de doctrinas tipo Botín, Parot, etc., terminan discriminando al penado en función de las “conveniencias” del estado, dotando de subterfugios oscuros a la aplicación de la ley. “Fiscales defensores” y jueces plegados al poder y el dinero impiden de hecho la igualdad. Movimientos de presión sobre los politizados poderes judiciales quitan y ponen jueces a conveniencia del gobernante de turno…

Derecho a la libertad de expresión: mermada en cuanto algún titular no gusta en los altos estamentos del estado, complicada por la enorme politización de las televisiones públicas que terminan siendo un instrumento de publicidad para el partido gobernante…

Derecho a la información, con expresa prohibición de la censura y el secuestro administrativo: mientras en RTVE y en algunas cadenas de algunas autonomías se minimizan las cifras de la crisis o se enaltecen las decisiones del gobierno en activo, mientras, se quita de los quioscos una revista satírica que muestra una imagen “poco honorable” de nuestros reyes no electos…

Derecho de reunión, manifestación y asociación: con la nueva ley de protección ciudadana queda prácticamente anulado…

Derecho a acceder a cargo publico en condiciones de igualdad: que se lo digan a los miles de asesores, consejeros y cargos de libre designación. Un autentico disparate…

Derecho a la educación libre y gratuita: se cierran colegios públicos y se subvencionan los privados, no se cubren las bajas del profesorado y en la práctica se mejora la oferta privada navegando en contra de este punto…

Derecho a la negociación colectiva: destruido en base a la libertad otorgada por el gobierno a las empresas para la negociación directa con sus empleados, lo que destruye el espíritu de este derecho…

Derecho y deber de trabajar: con casi cinco millones de parados, al menos hay que poner en duda que se cumpla este derecho. La falta de apuestas decididas para crear tejido industrial, la decidida apuesta por mantener a este país como reserva turística donde se les pueda dar trabajo a nuestros mejores camareros no ayudan a que desaparezca el enorme agujero que suponen las descabelladas cifras de paro que padecemos… El sol, es un buen aliado y nuestras playas pero no podemos pretender que esto sea el sustento de todos… los mermados salarios y las facilidades a la hora de despedir a los trabajadores hace que aunque queramos hacer uso de nuestro deber a trabajar, cada vez será mas difícil que esto sea realmente un derecho…

Podría seguir paseándome por el articulado de nuestra constitución para terminar viendo que, más que cambiarla, que también, lo que si hay es que cumplirla.

Bastaría con eso de momento…

Mientras tanto, dar cera, pulir cera… preparándonos… y a vencer en las peleas callejeras, que no nos quiten más derechos, que no lo consintamos…

Jose Ramiro, bloguero

jueves, 11 de diciembre de 2014

Cristal líquido



Todos hemos tenido alguna vez un “Casio”, aquellos relojes que llegaban del oriente y que no tenían saetas, sino una pantalla donde se presentaba la hora de forma digital en lugar de analógicamente.

El invento, es muy sencillo, aunque la explicación teórica de su funcionamiento requiere una buena dosis de abstracción, por lo que intentare describirlo de forma entendible.

En realidad, lo que llamamos cristal liquido es un conjunto de dos láminas polarizantes invertidas entre si a 90º, de forma que la luz que llega a ellas, si no es frenada por el primer polarizador lo será por el segundo, y entre ellas llevan una lámina de un material que cambia su orientación molecular bajo pequeños pulsos eléctricos, de forma que cuando no está (esa lámina) energizada, sus moléculas permanecen alineadas con uno de los dos polarizadores y al energizarlas giran y hacen girar la luz los grados precisos para que pueda atravesar el segundo polarizador, de esa manera el conjunto de láminas, alli donde se aplica una pequeña tensión se hace transparente.

El gracioso invento tiene multitud de utilidades, aunque la más conocida sea seguramente la de las pantallas de los relojes mencionados anteriormente. El dibujo de los numeritos no es más que la forma de los microscópicos electrodos que, adheridos a la capa de cristal liquido, energizan esas zonas.

Para otras aplicaciones, este material se puede polarizar en función de la temperatura, consiguiendo así el cambio de fase de sus moléculas.

Curioso. A veces es transparente y a veces totalmente opaco. La ventaja es que uno puede decidir cuando una cosa y cuando la otra.

Incluso manejándolo cuidadosamente, se le puede hacer pasar por distintas fases de menor a mayor transparencia.

Este principio parece ser el que se ha aplicado al Portal de la Transparencia del Gobierno de España, donde la transparencia parece que existe, pero la dificultad de llegar a los datos, el registro obligatorio para el acceso, con DNIe o Certificado Digital o aportando datos personales “irrelevantes” para recibir una clave de acceso lo convierte en algo que parece, pero que no es. Además, asumes el riesgo de que el portal esté “caído” por sobrecarga en las demandas de acceso o bien que la información que buscas simplemente no exista, ya que el gobierno ha decidido que solo estarán disponibles los datos a partir del 2014, nunca anteriores y que la respuesta a tu cuestión sea resuelta con un mensaje en pantalla que te informe de que “no disponemos de esa información”

Es además un sitio para los que les gusta “calentarse”. Primero por las dificultades que presenta, segundo por el léxico administrativo no siempre comprensible que utiliza, y tercero, porque una vez das con la información que buscas casi con seguridad es una pasada ver como se gastan nuestros impuestos. Eso calienta a cualquiera…

Salarios altos, dietas y prebendas incomprensibles, gastos agigantados para una administración que boquea en lo social, puestos designados a dedo que se cuentan por cientos, con salarios difícilmente justificables, fundaciones que se lucran con nuestros fondos, coches oficiales y viajes en primera clase, líneas de teléfono, internet, smartphones y tablets para que sus señorías jueguen al apalabrados o algo similar, la certeza de cómo usan las puertas giratorias, los pobres currículos de algunos de nuestros representantes, las exageradas pensiones que cobran sus señorías cuando dejan el puesto a la que tiene “derecho” durante dos años, los dinerales que se reparten entre los partidos para sus… “gastos ordinarios”, la oscuridad que rodea al CNI, del que no hay información por considerar esos datos como “reservados”, la misma oscuridad que rodea al patrimonio del estado, difícil de localizar y sin valores catastrales que nos hagan saber cuanto valen (sobre todo para cuando lo quieran vender), la nula información sobre las comunidades autonómicas y las corporaciones locales, la ausencia de informes sobre los anteproyectos de ley, etc.

Si, como el cristal liquido, a veces transparente y a veces totalmente opaco.

Eso si, cuando quieras una información de esas que el portal dice que no dispone, se comprometen a facilitártela en el razonable plazo de un mes, si..., siempre que sea información ya elaborada y que no se tenga que preparar para tu “amable pedido…”

Es como con la ley de seguridad ciudadana. Esa normativa represora y castigadora que acaban de aprobar, como no, con su aplastante mayoría en el parlamento los señores diputados del PP.

En realidad no es más que una lámina polarizada que solo deja pasar aquello que no molesta. Si la protesta es incomoda, pues se polariza con la aplicación de la norma y se impide. No protestar, No expresarse, No reunirse, devolver a los inmigrantes en caliente (sobre todo si antes la policía de turno en la frontera lo ha calentado con esas magnificas porras que portan), escuchar tus llamadas, leer tus washapp, hurgar en tu correo electrónico, intervenir tu correo postal, grabar en tu propia casa o en tu oficina sin permiso de ningún juez. Después dirán que esto no es un estado policial. Después dirán que las libertades, en este país, se respetan.

Cuando la justicia parece funcionar, cuando no esta polarizada en el sentido que marcan las saetas que cruzaban aquel yugo, se ataca de forma disimulada al juez de turno, se le destituye, pero haciendo ver que es el que no quiere seguir, que por ellos… O como cuando el Fiscal Defensor (Raro, raro, raro...) sugiere que se aplique la "Doctrina Botín" a la Infanta de España y Duquesa de(l) (em) palma (do)...

Pues no, no parece un accidente, se ve la larga mano (derecha) del régimen (que lo es) manejando los hilos de este telar…

El cristal líquido, como ya comentaba al principio se maneja muy fácilmente con tensión eléctrica.

Estas normas, estos actos, esta actitud, generan tensión, enorme tensión entre los ciudadanos, pero poca transparencia. España es cada día un poco más oscura, más opaca…

Jose Ramiro, bloguero

lunes, 8 de diciembre de 2014

Campeones de campeonato



Campeón, según la RAE, es la persona que obtiene la primacía en un campeonato, y campeones cuando se refiere uno a un grupo de personas o equipo.

Un campeonato es una especie de concurso, juego, certamen o contienda donde se disputa un premio

También cuando se habla de algo fuera de lo normal se utiliza como adjetivo, por ejemplo, cuando se nos ha pasado la hora del almuerzo, y magnificamos nuestro apetito con la frase “tengo un hambre de campeonato”

También se decía campeón de aquella persona hábil con las armas que campeaba y presentaba batalla y si además sobresalía en sus hazañas le llamaban Campeador, como a nuestro Díaz de Vivar, el Cid.

En política, los escaños de nuestro parlamento están llenos de campeones. Cuando algo funciona, ninguno duda en mostrarse como artífice de la medida, y cuando no funciona tampoco dudan en echar balones fuera y culpar al de la bancada de enfrente.

Estamos cansado del y “tú más” y del “yo mejor”, pues solo se muestran campeones en la dialéctica, pero nunca en los hechos.

El ministro De Guindos augura un crecimiento del PIB para el año que viene que rondará el 2%

Esto nos lo venden como buenos campeones contándonos una y otra vez que las medidas adoptadas por el gobierno del que es ministro son las artífices de la futura bonanza, pensando como siempre en que los que escuchamos la perorata que traen aprendida somos algo así como imbéciles que no tenemos dos dedos de frente.

Entre líneas, nos enteramos de que ese previsible crecimiento se ampara en el bajo precio del petróleo, en la devaluación del euro, en los bajos costes salariales y en la recuperación del crédito y en las futuras medidas del BCE. Vaya, fruto de su trabajo…

Dice desde su púlpito, con ese aire de suficiencia que siempre muestra, que el abaratamiento del petróleo supondrá para España un ahorro de 10.000 millones de euros, alrededor del 1% del PIB. Seguramente no miente, pero España parece ser que no somos los españoles. Cuando el precio de referencia del crudo Brent ha caído un 37,7%, el precio de los carburantes apenas ha variado, por lo que al español de a pié poca mejora le supone, más cuando en el momento en que el crudo baja, aumenta la carga impositiva del estado a los combustibles.

Dice que la competitividad ha aumentado considerablemente, y seguramente tampoco miente, aunque el mayor abaratamiento ha sido para las empresas no ya en la carga impositiva, sino en que los salarios de ahora ni se parecen a los de antes de la crisis.

Se nos habla del aumento de contratos, pero se nos oculta que el 90/95% de ellos son precarios.

Una forma de computar realmente la situación, seria medir la masa laboral viva en España, es decir la fuerza laboral medida en el número de horas de una jornada normal. Digamos que en España existimos x numero de personas en edad laboral. Pues las multiplicamos por 40 horas a la semana y obtenemos la capacidad productiva. Ahora cogemos la masa salarial del total de los trabajadores y la dividimos por ese número de horas. El precio resultante por hora trabajada daría  escalofríos…

Ese es el país que estamos… ¿construyendo?

Pero en los debates, cada cual culpa al de enfrente y salva sus cenizas. “Porque yo hice…”, “Por que tu no hiciste…”, “y tú más…”. Tal para cual…

Rajoy y el Rey de algunos españoles (los que nos sentimos republicanos no terminamos de reconocer su “alteza” aunque si su altura, van viajando, campeando por otros países vendiendo las bonanzas de nuestras reformas, pretendiendo dar ejemplo de lo bien que lo sabemos hacer. Campeones de campeonato…

No cuentan,  y tampoco lo hacen sus ministros, porque es malo para la marca “España” y eso vende muy mal, lo de los comedores sociales, lo de las cifra record del desempleo y lo de los parados sin ningún tipo de ayuda, lo de nuestra baja natalidad, ni lo de la huida de nuestros universitarios a otros países.

No hablan de la creciente violencia machista ni del trato a los inmigrantes “ilegales”.

No cuentan el desmantelamiento social al que nos están sometiendo, ni el estado policial que andan montando, ni hablan de las corrupciones que manchan tanto al gobierno como a la regia casa.

No hablan de tarjetas negras, ni de balances falseados, ni de gastos injustificables, ni de inversiones inútiles, ni de la manipulación de la justicia.

No hablan de la escasez de jueces pero si de lo ejemplar que es nuestra justicia, que va a ser capaz de resolver hasta el procedimiento más complejo en el límite temporal de seis meses.

Y por supuesto no hablan de culpables ni de dimisiones.

No cuentan que en las cunetas se esconden muchos cadáveres de la dictadura que mientras no se desentierren es como si no existieran, pero si hablan de herencias recibidas, de errores pasados, de aciertos presentes y nunca de la “dote” que andan preparando para las generaciones venideras.

No hablan de que el fondo de pensiones ya casi ha tocado fondo, de que los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

No hablan de hospitales cerrados, de quirófanos parados, de enfermos sin tratamiento, de dependientes pendientes del hilo de la solidaridad familiar, de la pobreza energética y de la otra pobreza, la del estomago, ni de los sin techo a los que les están robando incluso el espacio en los soportales y bajo los puentes, que hace feo que se vean tantos desgraciados tirados por las calles tapándose con viejas cajas de cartón.

No hablan de la escasez de contenedores con basura orgánica de la que se alimentan a diario cientos de personas ni de las sanciones impagables con las que algunos ayuntamientos persiguen tamaño delito.

En unos días, un bonito discurso perfectamente hilvanado nos hablará a través de las etéreas ondas del nuevo dividendo digital de los retos en los que estamos metidos, y de lo bonita que es la navidad, de que españoles somos todos y nos alertaran de nuevo para que en estas fechas seamos solidarios. Nos hablaran de transparencia, de honradez, del bien de todos los españoles.

Muchos mas de los que ellos piensan entonaran una plegaria (los creyentes) o un deseo (los menos creyentes o los que se sientan abandonados hasta por su dios) para que esa solidaridad les salpique con alguna prebenda en estas fechas. Fiesta maldita para el que nada tiene que celebrar.

Y es que son unos campeones… como para hacerles la ola…

Jose Ramiro, bloguero

sábado, 6 de diciembre de 2014

¿Y tú, de quién eres?



Desde los albores de la humanidad, el ser humano ha tendido a clasificarse, a ubicarse a un lado de las cosas y no al otro.

En algún momento de la prehistoria, uno de nuestros antecesores decidió separarse del grupo matriz en el que había nacido y constituyó un nuevo pueblo, idéntico en lo genético pero socialmente diferenciado. No tardarían mucho en aparecer las primeras guerras, que desde entonces acompañan al despreciable ser que, por ser único, es capaz de matar, sin que la excusa sea el hambre o el afán reproductivo, como ocurre en el extenso y muy variado mundo animal.

Nacieron pues así los primeros pueblos claramente diferenciados. Algunos se hicieron cultivadores, otros, cazadores, y otros más, pastores o granjeros. Unos pocos, se dedicaron a intercambiar legumbres y verduras por carne de caza y aves de corral, y así nacieron los primeros intermediarios, seres no productivos que vivían de los beneficios que conseguían en el canjeo de aquellos alimentos.

Pronto, supongo, en alguno de esos poblados alguien se dio cuenta de que uniéndose a aquellos que producían lo que allí escaseaba mejoraba su forma de vida, y como no, haciendo uso de la mejor moneda conocida por aquel depravado mono, concertó el primer matrimonio de conveniencia. Nacieron así las primeras alianzas.

El tiempo, la climatología y el aislamiento fueron diferenciando a los distintos pueblos, conformando la variedad de colores y formas que hoy presentemos, hijos de un mismo padre/madre ancestral, deformados por el cruce genético entre los distintos pueblos.

Hoy, nos esforzamos por marcar nuestras diferencias, clasificándonos taxonómicamente como únicos. Somos europeos o americanos, somos alemanes o españoles, somos catalanes o andaluces, somos sevillanos o malagueños, somos coinos o alhaurinos, somos verdes o morados, somos del madrid o barça, rojos o azules, republicanos o monárquicos, independentistas o unionistas, de la casta o descastados, y así, hasta el infinito, somos… únicos.

Ese afán de clasificarnos, de sentirnos identificados con grupo afín es lo que nos une, y a la vez, es lo que nos separa.

Aunque nuestro ADN sea prácticamente idéntico, en lo mental las diferencias entre las personas son enormes

Un europeo, español, andaluz, malagueño, alhaurino, de los verdes, del madrid, socialista, profundamente republicano, ante un gran derbi entre el madrid y el barcelona disfrutará más con la derrota del contrario que con la propia victoria. El ganador no es feliz por el hecho de ganar, sino por la humillación que le supone al “adversario”… Prueba de ellos es que cuando el rival de nuestro enemigo es otro, y vence, celebramos la derrota…

Como somos…

Socialdemocratas o liberales, demócratas o republicanos, de izquierdas o de derechas, blancos o amarillos, politeístas o monoteístas, cristianos o musulmanes,…

Si en lugar de etiquetarnos, de diferenciarnos, fuésemos capaces de identificarnos como componentes de esa especie única que es el ser humano, si los valores altruistas que circulan ancestralmente por nuestras venas (el altruismo es de todas la mejor arma de defensa de nuestra herencia genética) afloraran, si de verdad nos lo propusiéramos, si que seriamos el ser supremo, la perfecta obra de los dioses en los que algunos creen, capaces de luchar contra cualquier adversidad, de superar cualquier reto, de vencer la enfermedad, el hambre, la penuria, la miseria, la sed… Igual seriamos capaces incluso de perpetuarnos en lugar de destruirnos.

Bastaría casi con eso…

Yo, para clasificarme de alguna forma (parece ser inevitable), y obviando mis orígenes, solo quiero ser… ciudadano de un lugar llamado MUNDO, y no es publicidad…

Y tú, … ¿de quien eres?

Jose Ramiro, bloguero.

viernes, 5 de diciembre de 2014

El Gran Hermano



No termino de ver cual es el interés del publico en presenciar los devaneos de la vida de unos personajes encerrados en una casa, donde casi cualquier cosa puede pasar, y si no pasa, la productora se encarga de propiciar el momento y las circunstancias para que pase.

Amoríos bajo mantas, semidesnudos en las duchas, flirteos a escondidas, discusiones enconadas, malos y buenos, listos y menos listos, encuentros y desencuentros, buenos y malos ratos, peleas y reconciliaciones, retos absurdos…

Debo reconocer que no sé si mi análisis es correcto porque confieso no haber presenciado ni uno solo de los capítulos de esta larga serie que ocupa ya varios años en la parrilla televisiva.

En cualquier caso, si no es así, será algo parecido, seguro. Los guionistas saben como vender las miserias humanas y el oscuro placer que les reportan a los televidentes.

En 1949, George Orwell publicó una de sus novelas mas conocidas, (1984), donde genero esa figura hoy tan conocida del gran hermano, del que todo lo controla, del que todo lo ve, del que todo lo maneja, el hombre-dios, amo y señor de todos los demás.

No hay que ser muy suspicaz para ver, de forma extrapolada, como la sociedad en la que hoy vivimos se asemeja a descrita por Orwell en su novela.

Habla el autor de un mundo dividido en tres grandes zonas o países (potencias) que ocupan y controlan la practica totalidad del suelo planetario.

Hoy, el mundo esta dividido realmente de esa forma. Por una parte los todopoderosos Estados Unidos y sus aliados europeos, por otra Rusia y los satélites que la rodean y por otra el creciente poderío asiático.

En el mundo que describe, existe una organización absolutamente piramidal de la ciudadanía que se divide en tres grandes grupos. En la cima, esta el circulo interior del partido único o consejo dirigente (en realidad el gran líder), por debajo, se establecen los miembros externos o burócratas del estado y en la base, los que el llamaba Proles, es decir, el proletariado, la gran masa de personas que con su trabajo mantiene en pie todo el sistema.

Algo muy parecido a nuestra sociedad. En la cúspide los políticos, endiosados, encumbrados en el poder que les da el dinero y las corruptelas, que manejan a los burócratas, encargados de controlar a la plebe, al pueblo que sustenta todo el peso de la pirámide con su trabajo y esfuerzo.

Tiene ese estado ficticio cuatro ministerios que controlan la sociedad, y que en el idioma oficial (neolengua) son:

  • Minimor
  • Minipax
  • Minidancia
  • Miniver
Minimor, o Ministerio del Amor, que se encarga de administrar los castigos y de la reeducacion de los miembros del partido inculcando lealtad férrea al líder y a sus ideologías. Algo parecido al Ministerio de Educación, que prioriza la religión a la educación para la ciudadanía, que favorece la educación segregada y huye de la libertad de cátedra, y algo parecido a cuando desde los estamentos políticos nos venden como grandes verdades las mayores falsedades. Crece el empleo, ya no hay crisis, vamos a crecer, esto va bien…

Minipax, o Ministerio de la Paz, que se encarga de los asuntos de guerra. Si no hay guerra, se busca. Si el país esta en conflicto con el exterior, habrá paz en el interior, aunque sea por miedo a la guerra. En nuestro país, vemos como desde el gobierno y desde los partidos políticos asentados en el sistema se habla del miedo a la revolución, de la malignidad de aquellos que proponen distintas formulas para salir del boquete social en el que nos hallamos. Con esa difusión del miedo a lo desconocido, pretenden afianzar sus votos. Esa guerra de ideales es la que afianza fidelidades y posibles alianzas. En el mundo, procuramos mantener algún conflicto bélico siempre vivo, y si puede ser, lejos de nuestras tierras. Siempre es la excusa del miedo a ese enemigo lo que nos une y somete, cuando en realidad, son los intereses económicos los que declaran las guerras y firman las paces.

Minidancia, o Ministerio de la Abundancia, se encarga de mantener en su justo punto el umbral de pobreza. Cuantos más pobres en la base, mas dinero para los de la cúspide. Igual que nuestros ministerios de economía y hacienda, que favorecen a los ricos y a los poderosos mientras se merman cada vez más las capacidades económicas del pueblo.

Miniver, o Ministerio de la Verdad, que se encarga de difundir la verdad que ellos defienden y de reescribir la historia en función de la versión oficial que se defiende desde el estado. En España, las trabas a la ley de memoria histórica y las referencias veladas al caudillo como el verdadero salvador de la patria esconden un historia escrita por el poder, para que olvidemos las fosas comunes y el sufrimiento que supuso la guerra civil para los dos bandos. Cuidado, en los dos bandos murieron inocentes, pero unos eran partidarios del gobierno electo y los otros unos golpistas, aunque la historia reescrita no nos lo cuente así.

Dispone ese estado novelado de una policía del pensamiento, que se preocupa de cualquier desviación de la doctrina marcada por el consejo dirigente y que dispone de medios de vigilancia en las calles y las casas, a fin de tener un absoluto control de las bases

Ahora, en un paso mas hacia este Gran Hermano que poco a poco va haciéndose presente en nuestra sociedad, acaban de aprobar una modificación de la ley de enjuiciamiento criminal que permitirá al Ministro del Interior, sin previa autorización de ningún juez, la intervención de correspondencia electrónica, los pinchazos telefónicos, la incautación del correo postal e incluso la grabación de imágenes en sitios protegidos, como podría ser nuestra propia casa.

En realidad, esta modificación faculta al ministerio como policía del pensamiento, ya que ahora, aunque a posteriori deban comunicar a un juez la decisión tomada, estamos bajo el ojo del Gran Hermano.

Desde luego, no lo podemos negar, Gran Visionario Orwell… 

Jose Ramiro, bloguero

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Cuando un si es un no... o todo lo contrario…



En conversaciones con un cierto sesgo sexista es habitual, en comentarios de barra, decir que las mujeres niegan lo que quieren y afirman lo que no desean, viniendo a significar las supuestas contradicciones de la mente femenina.

Conozco gente, indecisa  en su vida, hombres  y  mujeres, que ejercen este comportamiento de forma casi sistemática.

Te convidan a un restaurante de lujo, de esos que aun llenos de astros solares y más tenedores de los que realmente se necesitan para un buen yantar, y te ofrecen el plato estrella de la casa (normalmente unos pocos gramos de algo exquisito reducido a la mínima  expresión, que explota en boca con un paraíso de sabores y que revienta la cartera del convidante figurando en la factura a precio de tonelada) y uno dice que no, por más que te apetezca la obra de arte del chef, y que prefiere otra cosa a fin de salvar la economía del anfitrión.

No es cosa de mujeres, es cosa de educación y de sentido común.

En el PP, ente extraño, pero con un cierto sesgo machista, tienen un comportamiento similar, aunque no movidos precisamente por la educación y ni tan siquiera por salvaguardar el dinero publico encomendado para su administración a los componentes de sus gobiernos.

Cuando Mariano dice algo (véase el programa electoral con el que movieron mayorías en las ultimas), es para no cumplirlo y cuando lo niega, es para con movimientos enrevesados terminar haciéndolo. Mentiras y medias verdades…

“Vamos a bajar los impuestos"… Y los suben.

"Somos el partido de los Trabajadores"... Por los cojones

"Europa no nos va a rescatar"...Joder, es verdad, los hemos rescatado nosotros.

"Vamos a crear empleo”...  Precario, temporal, a tiempo parcial y con miserables salarios.

Se acercan elecciones y aunque sea a nivel discursivo, las promesas de futuro se aproximan cada vez más a lo que los ciudadanos quieren oír. Se preparan los programas electorales llenándolos de falsas promesas, que en ningún caso piensan realmente cumplir.

PP Y PSOE se afanan en convencernos de sus diferencias, mientras en los despachos ya hablan de una Gran Coalición de Gobierno que les ayude a perpetuarse en el poder.

La deriva hacia la derecha de los dos grandes partidos cada vez los hace más parecidos, a la vez que la izquierda de verdad se hace fuerte en utopías difíciles de llevar a cabo.

Pero los programas de izquierda siempre han de ser, al menos en lo social, ambiciosos, aun cayendo en fantasías irrealizables.

Defender lo que ya tenemos es conservador y pretender gobernar para la sociedad, para los ciudadanos, se ve como antisistema.

Si defender la vuelta a unos derechos laborales ya perdidos, si defender un salario social para los que nada tienen, si defender una mayor carga impositiva para los que más tienen, si pretender que los bancos no roben mediante tretas a los que no pueden pagar sus hipotecas y dejen de desahuciar a quien no se lo merece, si defender la auditoria de la deuda, y pretender reestructurarla  a fin de poder pagarla si...  entonces, Yo soy antisistema.

Hay que luchar para que la sanidad sea eficaz y universal, para que la justicia sea de verdad independiente, para que los bancos ganen lo justo y dejen la usura de lado, para que fluya el crédito, para que la educación este garantizada, para que el derecho a la vivienda, consagrado en la constitución, sea efectivo, para que los ricos paguen un poco más, en justa proporcionalidad con los obreros, para que las empresas repartan socialmente algo de sus beneficios, para que las energéticas vendan sus productos a precios razonables, para que los que manejan el cotarro dejen de robar, para que la justicia retome la memoria histórica, para que los delitos de lesa humanidad se puedan juzgar aquí y en Pekín,  para que desaparezcan los aforamientos, para reindustrializar el mercado, para que los derechos perdidos se recuperen, para que vuelvan los salarios dignos y las jornadas razonables, para que los sindicatos sean lo que tienen que ser, para que los poderes del estado realmente se separen, para que la verdadera democracia impere en este país.

Y desde luego, ver en la próxima legislatura gobernando a esa camorra de amigos de lo ajeno en la que se han convertido los partidos clásicos solo seducirá a sus compinches o a los que amparados en la ignorancia política sean con su voto cómplices del desastre.

Podemos evitarlo

Podemos intentarlo…

Votando responsablemente y exigiendo el cumplimiento contractual al que se deberían ver obligados por los programas electorales.

¿Si… o no....?.

Jose Ramiro, bloguero