viernes, 27 de abril de 2012

¿Ángel o Demonio?

No es casualidad que Pueblo y Problema empiecen por “P”

El Pueblo mantenía la esperanza de que el gobierno del PP, escapándose de los designios divinos de Ángela Merkel (designios que para la economía de nuestro país la convierten más en demonio que en ángel) no siguiera maltratando nuestra ya nefasta situación.

Pues resulta que si. Ya se anuncia, aunque con la boca entrecerrada y sin nombrar la palabra maldita, supongo que para evitar el recochineo general, dado el nuevo incumplimiento de su programa electoral, una subida de “impuestos al consumo” o “una elevación de la imposición indirecta”

Es decir, nos suben el IVA. Uno de los impuestos mas injustos, ya que hace pagar de forma igualitaria al parado y al que trabaja, al rico y al pobre, al enfermo y al sano, sin distinción alguna, lastrando el consumo y quitando de la circulación el poco dinero que aun fluye en nuestros mercados (mercados de abasto me refiero).

Aun recuerdo (recuerdos felices, que me hacen pensar que efectivamente cualquier tiempo pasado fue mejor) cuando en la anterior legislatura, siendo el Sr. Rajoy el “jefe” de la oposición, nos alegraba los oídos criticando duramente al gobierno, cuando se lamentaba de que la subida de este impuesto, cuyo nombre ahora no quiere mentar subiría el precio de “los chuches”, castigando a los mas débiles (en este caso no hablo de su niña en especial sino de los niños en general, “Los chuches" son patrimonio de toda la infantilidad y de los que se están quitando de fumar).

Este argumento (el de los chuches) fue entonces muy defendido y utilizado por sus adláteres, como el ministro Montoro o Esperanza Aguirre – la esperanza del PP – que incluso llamo a la rebelión contra ese impuesto injusto e innombrable.

Todo tiene una justificación. La herencia recibida del anterior consistorio.

Algo de verdad hay en que la situación heredada no es buena, pero las medidas adoptadas y que se van aseguir adoptando por este gobierno no son la solución.

Hagamos la cuenta de la vieja.
Estamos en un círculo vicioso no ya de crecimiento cero, sino de decrecimiento.
  • El dinero no fluye (la falta de crédito impide esa fluidez) 
  • La gente no gasta (las economías familiares muy tocadas por los recortes y las reformas no llegan a final de mes) 
  • El paro sube (las empresas no venden y por tanto despiden) 
  • El empleo no crece (los nuevos parados gastan menos) 
  • Las empresas venden menos (más despidos) 
  • Más parados (menos gasto) 
  • Menos gasto (las empresas venden menos) 
  • Las empresas venden menos (más despidos) 
  • Más despidos (más parados) 
  • Más parados (menos gasto) 
  • Y vuelta a empezar…Menos gasto…
¿Por donde romper el círculo?

José Ramiro, Bloguero