viernes, 27 de abril de 2012

Ayudar, no perjudicar.


Se equivocan. Este aumento es GRACIAS a la reforma laboral.

Dice el gobierno que a pesar de la reforma laboral que la tasa de paro será del 22,3% de la población activa en 2015, nivel de desempleo mayor al registrado en el tercer trimestre de 2011, cuando se superó el 21,5%.
 
Si miramos hacia ese país ejemplarizante que es la Alemania de Ángela Merkel, podemos ver sin dificultad que a largo plazo, estas reformas crearán empleo, como así lo han conseguido en allí. Solo que lo que han conseguido allí es bajar la tasa de paro aproximadamente al 5%, pero creando trabajo precario y mal pagado.

Aquí lo vamos a conseguir igualmente. Trabajo precario y mal pagado,

Ocurre, que en una economía como la española, donde la fuerza principal ha estado tantos años fundamentada en el ladrillo y en los servicios, con un tejido industrial inusitadamente débil, reformas como las que se están adoptando no ayudan demasiado.

La falta de trabajo motivada por esa ausencia de tejido empresarial y la debilidad de los sectores antes mencionados tiene mala solución. O se potencia con ayuda del gobierno a los “emprendedores” (autónomos y micro-empresas) o esto se hunde.

Hay que crear un nuevo mercado laboral fundamentado en otro tipo de economía.

Hay que empezar a tejer ese nuevo tejido que nos sirva de red de seguridad en esta caída libre en la que nos encontramos.

Hay que crear una legislación de emergencia en ayuda de los únicos que crean empleo en el país seria una buena idea.

Medidas que faciliten la creación de empresas.

Medidas que obliguen a la banca a facilitar el crédito a las buenas ideas y no en base a garantías (que no sean la de creer en el proyecto).

Medidas impositivas justas y proporcionadas al beneficio conseguido de forma directa, pasando el estado de mero recaudador a partícipe del desarrollo del negocio.

Medidas que mejoren el consumo, ya que esto hace que el mercado laboral se active.

Medidas que ayuden y no que perjudiquen.

José Ramiro, Bloguero