miércoles, 25 de abril de 2012

Carta abierta a D. Mariano Rajoy (Y a quien pueda interesar)

El etiquetado de medicinas y juguetes (y otras cosas)

Tengo entendido que cuando compras pastillas, jarabes, píldoras o cualquier medicamento, la etiqueta debe reflejar el contenido de dicho envase de forma clara y certera.

Así, esto también ocurre con el etiquetado de productos alimenticios e incluso con los aparatos, enseres y resto de productos de venta en los supermercados y tiendas de este país.

Tanto, que el incumplimiento o la falsedad en el etiquetado puede convertirse en delito, o falta cuando es de menor importancia.

Véase por ejemplo, en los juguetes infantiles, que de vez en cuando vemos retirar de las estanterías por contener piezas pequeñas que ponen en riesgo la salud de nuestros hijos y la aplicación de penas y sanciones a los fabricantes de los mismos.

Que les parecería a los clientes de una gran superficie que les vendieran “aceite puro de oliva” y que en el interior del envase viniese por ejemplo “aceite de girasol”. Probablemente  denunciarían a dicha gran superficie, y serian motivo de presencia en algún programa de TV como perjudicados por la “estafa del aceite”. Es probable que el asunto llegara a los juzgados y allí se les diera la razón.

El partido popular, después de rechazar TODAS (10) las enmiendas a la totalidad sobre los PGE SOLO con sus votos, (no cuentan los de UPN, que gobierna en coalición con el PP ni los de FORO DE ASTURIAS, que intenta volver a gobernar con su ayuda) y en su nombre sus ministros y portavoces, aseguran contar con los apoyos y la fuerza política necesaria para sacar adelante sus reformas, declarando sin ambigüedades que el numero de votos negativos a la admisión de las enmiendas es evidentemente superior a la suma del resto de los votos de la cámara.

Esto es cierto, ya que en las últimas elecciones, los españoles les otorgaron con su voto  una amplia mayoría absoluta. El pueblo llano, lleno de crédulos compraba con ese voto una poción mágica que nos sacaría de una situación insostenible

Lo que parecen no tener en cuenta es la ilegitimación de dicha mayoría, teniendo en cuenta que las decisiones que se están tomando contravienen todo lo expuesto en su programa electoral, que es como la etiqueta del medicamento que muchos compraron contra la enfermedad que padecemos de forma espasmódica y viral llamada “Crisis”.

Una gran mayoría del pueblo español, los votó en base al contenido de dicha etiqueta, su programa electoral, cuando el contenido real del envase, su gobierno, no cumple con las expectativas del paciente, elector, por lo que la legalidad de sus reformas y retoques es constitutiva, según entiendo, de algún tipo de delito o falta, aunque no sepamos que organismo debería tramitar nuestras reclamaciones.

No parece ser de ley tener que esperar cuatro años para ejercer el derecho a no ser engañados, cuando un juguete que incumpla la legislación en cuanto a etiquetado se retira de los escaparates de forma inmediata y automática.

Claro está, que la mayoría de que disponen, de forma “berlusconiana” y emulando al ex-primer ministro italiano que durante años a adaptado la ley en favor de sus necesidades e intereses privados, es muy capaz de cambiar incluso esa ley, si es que les perjudica, igual que han acabado con los principios básicos de solidaridad del estado al desbaratar las leyes educacionales, sanitarias, y los derechos sociales de los españoles conseguidos con esfuerzo y rigor durante los pocos años en que impera la democracia en el país.

Realmente, creo que Esto no tiene arreglo…

José Ramiro. Bloguero