jueves, 26 de abril de 2012

De cómo los ex cargos públicos se buscan la vida.


Debería estar prohibido.

Los políticos que han desempeñado cargos públicos deberían estar inhabilitados por ley para ejercer funciones en la empresa privada durante algunos años (en la actualidad son dos años) después de dejar sus responsabilidades políticas, pero, “Quien hace la ley hace la trampa” y existen vericuetos legales para saltarse esta obligación. Es el caso de Elena Salgado, que actualmente a aceptado el cargo de consejera en ENDESA, a través de su filial chilena CHILECTRA, con lo cual, al no ser una empresa española, pues…

No podemos dejar de pensar en que estos puestos de “Consejeros”, son más de “Conseguidores”.

Es por eso por lo que la empresa privada paga sueldos monstruosamente altos a personajes que, como mucho, pueden aportar sus conocimientos y relaciones personales a estas empresas.

Antes, se llamaba a esto “Trafico de influencias”. Tanto da que ahora no desempeñen puesto político alguno, ya que arrastran esa influencia de cuando lo desempeñaron.

Es claro que nadie paga lo que no vale, y si a Ángel Acebes (exministro de Administraciones Publicas, exministro de Interior, exministro de justicia y exsecretario del PP, y actualmente Vocal del Banco Financiero y de Ahorro), lo fichan como “Consejero Exterior” en Iberdrola, con un salario bruto superior a los 400.000,00.-€ anuales, es porque, al menos, no les costará dinero y les reportará beneficios superiores al salario pactado.

Lo mismo ocurre con Elena Salgado (ENDESA), José María Aznar (Asesor internacional ENDESA), Felipe González (Consejero de Gas Natural Fenosa), Pedro Solbes (Vocal del Consejo de Administración de ENEL), Miquel Roca (Consejero de ENDESA), Javier Solana y Soledad Becerril (Acciona), etc…

Lo dicho, Debería estar prohibido, pero…

Esto no tiene arreglo...

José Ramiro, Bloguero